Fiscalizadores designados por Contraloría en 12 comunas de Áncash

En la zona costa, municipalidades provinciales del Santa, Casma y Huarmey ya cuentan con jefes de Control Interno designado directamente de La Contraloría. En la sierra, también hay otras comunas como la de Huaraz, Yungay y Carhuaz, pero aún están pendientes varias entidades edilicias
Fiscalizadores designados por Contraloría en 12 comunas de Áncash

Fiscalizadores designados por Contraloría en 12 comunas de Áncash

18 de Abril del 2018 - 09:58 » Textos: Gonzalo Horna » Fotos: Correo

La presencia de un fiscalizador por parte de la Contraloría General de la República en las municipalidades provinciales y distritales de la región Áncash, sigue siendo una tarea pendiente.

En el marco de la lucha contra la corrupción, el pasado 27 de marzo fue promulgada la ley de fortalecimiento y modernización de la Contraloría General de la República, la cual establece - entre otras cosas - que las Oficinas de Control de Interno (OCI) de los gobiernos regionales, así como de las municipalidades, dependan administrativamente de la misma Contraloría.

Las OCI están en las entidad para prevenir riesgos, irregularidades y actos de corrupción. Son los primeros que deben advertir de algún hecho que ponga en riesgo el buen uso de los recursos públicos.

“Había muchos problemas o riesgos hacia la efectividad de ese control, porque es dificil pensar que el controlador va a hacer bien su trabajo si depende de su controlado”, señaló el contralor Nelson Shack Yalta, en una última entrevista al tratar de explicar la importancia de hacer modificaciones a la forma cómo se venía designando a los funcionarios encargados de emitir las alertas sobre temas de corrupción en las municipalidades.

POCAS EN ÁNCASH. Hasta el momento en Áncash, solo se ha informado de 12 municipalidades donde ya se ha designado a jefes de OCI dependientes de la misma Contraloría. En las demás, siguen desempeñando este cargo funcionarios que son puestos en el despacho por decisión del alcalde o autoridad de turno.

En el caso del ámbito de acción de la Oficina de Control Regional de la Contraloría en Chimbote, se ha informado que han sido designado cinco jefes de OCI con resolución directa de la entidad de control. Así, tenemos en la Municipalidad Provincial de Huarmey a Carlos Peje Quezada, a William Chauca en la Municipalidad Provincial de Sihuas, a Jade Chávez en la Municipalidad Provincial de Casma y a Liliana Vargas en la Municipalidad Provincial de Pallasca.

En el caso de la Municipalidad Provincial del Santa, la jefa de OCI, Miriam Rodríguez, quien ya venía desempeñándose en este cargo, también fue nombrada por la misma Contraloría, informaron voceros de la Oficina de Control Regional de la Contraloría en Chimbote.

En tanto, en la Oficina de Control de la Controloría de Huaraz, en un reciente despacho de prensa se ha informado que se cuenta con jefes de OCI con dependencia directa de la Contraloría, en la Municipalidad Provincial de Huaraz, la Municipalidad Provincial de Yungay, la Municipalidad de Carhuaz y la Municipalidad Provincial de Asunción - Chacas.

En cuanto a la comuna distritales, se tiene presencia de La Contraloría en la Municipalidad Distrital de San Marcos (provincia de Huari), en donde se maneja la mayor cantidad de recursos provinientes de la actividad minera y también en donde se tiene a tres alcaldes de períodos continúos con órdenes de prisión por casos de corrupción.

Las últimas designaciones se han hecho en la Municipalidad Provincial de Huaylas (Caraz), en el Callejón de Huaylas y la Municipalidad Provincial de Carlos Fermín Fitzcarrald (San Luis) en la zona de los Conchucos.

IMPLEMENTACIÓN PAULATINA. Al respecto, el jefe de la Oficina Regional de Control de Huaraz, Hubert Salazar Velásquez, explicó que la entidad contralora se ha fijado como meta que a fin de año todas las comunas de y gobiernos regionales puedan contar con un jefe de OCI designado directamente por la Contraloría.

El funcionario destacó que con esta inicitiva no solo se asegura la presencia de fiscalizadores del mismo órgano de control, sino que además ha permitido que se instalen oficinas en municipalidades en donde ni siquiera se contaba con un despacho asignado para esta función, como en el caso de Huaylas y Carlos Femín Fitzcarrald.

“No solo se han designado, sino también se han implementando, porque ahí en esas municipalidades provinciales no existía ni siquiera una oficina de control institucional. Aprovechamos para invocar a los titulares de las entidades para que nos brinden una oficina adecuada para el cumplimiento de sus funciones”, señaló.

Puntualizó que las OCI se encuentran enfocadas a acciones de control previo, es decir producto de la labor que realicen , se podrán emitir alertas tempranas sobre situaciones o hechos que generan riesgos para el adecuado uso de los fondos públicos en un determinado proyecto o contratación de algún servicio.

En el caso del Gobierno Regional de Áncash (GRA), Salazar Velásquez aseveró que el jefe de OCI ya es un funcionario designado directamente por La Contraloría.

Indicó que además, debido a la gran cantidad de unidades ejecutoras y entidades quepertenecen administrativamente de la Región, también hay un equipo de profesionales que se laboran en este despacho.

“Por la gran cantidad de recursos que maneja el Gobierno Regional de Áncash, es necesario contar con profesionales especializados que permita evaluar los riesgos a un momento temprano”, dijo.

No obstante, mencionó que aún están pendientes designaciones de jefes de OCI en entidades como la Dirección Regional de Educación Regional de Salud y la Dirección Regional de Educación así como el Proyecto Especial Chinecas, que dependan directamente de La Contraloría.

“Consideramos que en instituciones con temas tan sensibles como educación y salud, debemos también implementar que OCI que dependan directamente de La Contraloría”, agregó.

Resaltó que la designación de los jefes de OCI sin injerencia de las entitades a las que fiscalizan, aseguran independencia y transparencia en la función encomendada.

“Nos hemos percatado que en el caso de los jefes de OCI que son remunerados por estas entidades públicas, una vez que se hace control, hay una reacción sobre ellos, les resuelven sus contratos, o les disminuyen su personal o inclusive en algunas entidades donde reciben incentivos laborales, estos les son recortados. De esta manera no se permite una total independencia de los órganos de control institucional”, refirió.

SIN CONTROL. En tanto, en otras entidades como la Beneficencia Pública de Chimbote, la Universidsd Nacional del Santa y el hospital La Caleta, aún no se cuenta con un funcionario designado para que se haga cargo del despacho de control interno.

En entrevista con Radio Santo Domingo, la supervisora de la Oficina de Control de Chimbote, Violeta Torres dijo que estas designaciones no se han hecho porque los titulares de las entidades refieren no contar con presupuesto.

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