Gas lacrimógeno y conatos de bronca en primer día de paro de los ediles

En medio forcejeos, la Policía empleó bombas lacrimógenas en plena plaza de armas, a pesar de la cercanía con dos instituciones educativas. Sindicalistas se mantienen firmes en su plataforma de lucha y ahora también exigen anular las cartas de despido enviadas a servidores ediles
Gas lacrimógeno y conatos de bronca en primer día de paro de los ediles

Gas lacrimógeno y conatos de bronca en primer día de paro de los ediles

13 de Septiembre del 2019 - 07:00 » Textos: Gonzalo Horna » Fotos: Correo

Momentos tensos y conatos de bronca tuvo el primer día de la paralización de 48 horas que acatan desde ayer los afiliados al Sindicato Único de Trabajadores Municipales (Sutramun) en contra de la gestión del alcalde provincial, Roberto Briceño Franco.

Los protestantes se apostaron desde tempranas horas en el frontis de la Municipalidad Provincial del Santa (MPS). Sin embargo, cuando llegaron encontraron un gran contingente policial que había sido designado para resguardar la entrada de la comuna.

BOMBAS

Algunos trabajadores contratados por la actual gestión sí acudieron a laborar. Los sindicalistas denunciaron que se estaba permitiendo el ingreso de “personas ajenas a la municipalidad”. En medio de su objetivo por evitar el ingreso de ellos, es que empezaron a enfrentarse a la Policía, con empujones. Los agentes usaron bombas lacrimógenos para dispersarlos, en plena Plaza de Armas de Chimbote, donde cerca se ubican dos instituciones educativas.

Los más afectados fueron las pequeñas de la institución educativa Ex314, ubicada solo al costado de la municipalidad. Los profesores relataron que sus alumnas se asustaron y algunas empezaron a llorar. La Dirección del plantel tomó la decisión de llamar a los padres de las menores y las clases fueron suspendidas. Por la tarde, colocaron un cartel en la puerta de ingreso indicando que hoy - a modo de precaución por nuevos hechos de violencia y a fin de salvaguardar la integridad del alumnado - se suspendían las clases que serán recuperadas el próximo sábado.

INTERVIENEN

Estos hechos motivaron que la comisionada de la Defensoría del Pueblo, Roslin Villanueva Ramírez y la Fiscalía de Prevención del Delito lleguen hasta la comuna.

“Entendemos que existe el derecho a la libre expresión y a la protesta, pero esto por ningún motivo puede afectar el derecho de otras personas, como es el del trabajo. Estamos recomendando que se garantice que la protesta se haga de manera pacífica y que también se permita el ingreso de quienes sí desean ingresar y de los usuarios que tienen que hacer trámites”, señaló Villanueva Ramírez.

Sobre el uso de gas lacrimógeno, dijo que se solicitarán los vídeos de las cámaras de seguridad de la comuna para luego emitir una recomendación.

PROTESTA

El secretario general del Sutramun, Guillermo Sánchez Córdova, afirmó que la paralización fue total. El dirigente cuestionó el uso de bombas lacrimógenas por parte de la Policía, ya que aseveró que la protesta del gremio que representa se realizó de forma pacífica.

“Hemos visto que han estado ingresando personas ajenas a la municipalidad. Si son trabajadores, mínimamente tendrían que identificarse con un carné o con su número de DNI. Estamos llevando esta protesta de forma pacífica”, declaró a los medios.

Aún cuando ya se habían ratificado públicamente en su medida de lucha, Sánchez sostuvo que seguían abiertos al diálogo. En ese sentido, señaló que ayer esperaba reunirse con el alcalde tal y como se había programado la semana pasada.

El dirigente cuestionó que en medio del inicio del diálogo, la gestión de Briceño Franco haya enviado cartas de predespido a un grupo de seis trabajadores.

“Habíamos iniciado un diálogo. En la última reunión yo dije claramente que no podía decir que la medida (el paro de 48) quedaba suspendido. El alcalde sabía que el martes íbamos a tener una reunión para evaluar si deponíamos de la paralización, y en la mañana se les ocurre enviar cartas de predespido a los compañeros”, criticó.

Agregó que a su plataforma de lucha han sumado el pedido de anulación de las sanciones de despido en contra de los trabajadores. Además, se mantiene el cuestionamiento de la política económica del alcalde Briceño, el atraso en las remuneraciones, la excesiva cantidad de trabajadores contratados y el pago del aumento de los 190 soles que consiguieron el año pasado, vía convenio colectivo.

Cerca del mediodía, los protestantes hicieron una olla común en plena plaza de armas. Dijeron que ese acto de protesta significa “que no tienen nada que comer”.

“Nuestros hijos están en la universidad, no tengo para pagar sus pensiones. No tenemos qué comer. No es posible que el alcalde y sus funcionarios sí se hayan pagado sus sueldos”, protestaron.

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