Sastre que tocó a una menor de siete años es condenado a cinco años de prisión

Segundo Blas Culqui cometió delito aprovechando que la niña jugaba en parque de sector 10 de Setiembre
Sastre que tocó a una menor de siete años es condenado a cinco años de prisión

Sastre que tocó a una menor de siete años es condenado a cinco años de prisión

15 de Febrero del 2018 - 07:00 » Textos: Redacción » Fotos: Correo

Un sastre ha sido condenado a cinco años de prisión efectiva por efectuar tocamientos indebidos a una niña de solo siete años, en Chimbote

Segundo Víctor Blas Culqui (52) aprovechó que la pequeña se apartó por un momento de su grupo de amigos para abrazar a su víctima y manosearla.

El juez a cargo del Quinto Juzgado Penal Unipersonal de la Corte Superior de Justicia del Santa, José Luis Cáceres Haro, lo encontró responsable del delito de actos contra el pudor.

INVESTIGACIÓN 

Según la investigación del titular de la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa del Santa, Jaime Li García, el 09 de abril de 2015, a las 6 de la tarde, mientras un grupo de niños jugaba en un parque del asentamiento humano 10 de Setiembre, en Chimbote, Blas Culqui se percató que una niña se había apartado de sus amiguitos, tras empezar a correr como parte de un juego con su hermano.

Ese instante fue aprovechado por el sastre para abrazar fuertemente a su víctima y le tocar sus partes íntimas hasta en tres oportunidades, mientras la pequeña asustada logró liberarse de su agresor y correr con dirección a su hermano, a quien contó lo ocurrido. Este último relató lo que pasó a su padre, identificando al sujeto que atacó a la menor.

Tras emitirse la orden de requisitoria, Segundo Blas Culqui fue capturado y puesto a disposición del juzgado en abril del año 2017, tiempo desde el cual el representante del Ministerio Publico pudo oralizar los hechos imputados. Tras escuchar los argumentos, el juez José Luis Cáceres Haro decidió condenarlo, imponiéndole la pena de cinco años que cumplirá en el penal de Cambio Puente de Chimbote

SE DEFIENDE

El imputado en su defensa indicó que el padre de la menor tenía cierto conflicto con él, por eso lo acusó de haber cometido este delito. Sin embargo, en la declaración del psicólogo que entrevistó a la menor se demostró que la agraviada presentaba afectación emocional, lo cual fue determinante para obtener esta condena.