Subprefecto y abogada fueron blanco de amenazas por temas de invasiones

De las 2,000 solicitudes de garantías, el 40% tiene que ver con el tráfico de tierras y la usurpación de propiedades
Subprefecto y abogada fueron blanco de amenazas por temas de invasiones

Subprefecto y abogada fueron blanco de amenazas por temas de invasiones

10 de Noviembre del 2017 - 08:00 » Textos: Redacción » Fotos: Correo

Ni siquiera el representante del Ejecutivo en nuestra ciudad ha dejado de ser víctima de amenazas por temas vínculados al tráfico de terrenos. El subprefecto de Chimbote, Nelson Anticona Herrera, reveló ayer que en su momento recibió amenazas por otorgar garantías a pobladores contra personas que querían ursurpar sus tierras.

Incluso, la autoridad política dijo que una abogada de la Prefectura de Chimbote también fue blanco de las amenazas por no darle la razón a los presuntos traficantes al momento de las audiencias, tras los pedidos de garantía. Actualmente, esta servidora, dijo, ya no labora más en la institución.

“Yo estoy seguro que (las amenazas) tiene que ver con el tráfico de terrenos (...) se daban en la misma oficina, no estaban de acuerdo cuando otorgabamos las garantías. En el caso de esta trabajadora (le decían) sabían sus movimientos, el de sus hijos, a la hora que salían del colegio”, contó a la prensa.

A decir del subprefecto, no ha solicitado resguardo policial porque frente a su oficina se encuentra la sede de la Seincri de Chimbote.

GARANTÍAS. Y es que según los datos que ofreció Anticona Herrera, en lo que va del año se han presentado más de 2,000 solicitudes de garantías en su despacho, de las cuales, el 40% tiene que ver con temas de usurpación de tierras o el tráfico de terrenos.

Aunque saludó el operativo hecho para desbaratar la organización criminal “Los Chacales del desierto”, dijo que esta no es la única banda dedicada al tráfico de tierras, por lo que pidió al Ministerio Público y a la Policía realizar un trabajo en conjunto para desbaratarlas a todas.

“Esta es solo una banda (la de “Los Chacales del desierto), áun hay dos o tres más. Y yo sé que sus conexiones llegan hasta Lima (...) no solo hay invasiones aquí (en Chimbote) tenemos en Casma, en Huarmey y hasta en zonas rurales como Cascajal, que también se denuncia tráfico de tierras”, señaló.