El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Cultura, aprobó el Plan Maestro del Santuario Histórico de Machu Picchu–Parque Arqueológico Nacional Machu Picchu 2026‑2031, un documento que orientará la gestión del patrimonio hasta el final de la década. La resolución ministerial 000075‑2026‑MC consolida un marco técnico‑normativo para la conservación, el turismo y el ordenamiento territorial del complejo cusqueño.
El plan maestro actualiza lo establecido en la versión 2015‑2019 y busca alinear las decisiones de los actores públicos y privados que operan en el entorno de Machu Picchu. Contempla criterios para regular el flujo de visitantes, las actividades económicas y el uso de los espacios, siempre priorizando la preservación de ruinas y paisaje.
Su objetivo es convertirse en hoja de ruta para la protección del santuario, considerando su condición de Patrimonio Mundial Cultural y Natural reconocido por la Unesco. El documento sirve además como base para la coordinación entre el Ministerio de Cultura, Sernanp y las autoridades locales de la región Cusco.
La norma encarga a la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco la implementación de las acciones previstas en el plan maestro, en el marco de sus atribuciones sobre patrimonio cultural. La resolución establece que dicha institución debe articular su trabajo con otros organismos para evitar proyectos inconexos o contradictorios en el área de influencia.
La Resolución Ministerial 000075‑2026‑MC se publicó en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano y también en la sede digital del Ministerio de Cultura. Esta doble publicación busca garantizar transparencia, acceso a la información y participación de la ciudadanía en el seguimiento de la gestión del santuario.
Relevancia del Santuario
El Santuario Histórico de Machu Picchu fue incluido el 9 de diciembre de 1983 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco por su valor cultural y natural excepcional. La ciudadela inca representa uno de los legados más importantes de la civilización andina, reconocida por su arquitectura, su ingeniería hidráulica y su integración con el entorno natural.
Mediante la Ley 23765, varias zonas de Cusco, entre ellas el parque arqueológico de Machu Picchu, fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación. El plan maestro vigente hasta 2019 se utilizó como instrumento de ordenamiento, pero autoridades y especialistas identificaron la necesidad de actualizarlo ante nuevos desafíos de conservación y turismo.
Actualización del Plan Maestro
El nuevo instrumento, elaborado en coordinación con diversas instituciones y expertos, incorpora diagnósticos socioambientales, escenarios de riesgo y propuestas de gestión para el período 2026‑2031. Entre sus ejes se encuentran la zonificación, el límite de afluencia de visitantes, la gestión de residuos y la mitigación de riesgos por lluvias, deslizamientos y fenómenos climáticos extremos.
También se refuerza la participación de las comunidades aledañas en la vigilancia, el monitoreo y el aprovechamiento cultural del territorio, reconociendo su rol como guardadoras de tradiciones. Las autoridades subrayan que el plan busca preservar Machu Picchu como bien común, equilibrando la experiencia del turista con la integridad del patrimonio.
Orientaciones para el futuro
El plan maestro 2026‑2031 no solo regulará la actividad en la ciudadela, sino también en el entorno inmediato que forma parte del santuario histórico. Establece criterios para infraestructura turística, señalización, manejo de áreas verdes y conversión de espacios para reducir el impacto sobre el suelo y la flora nativa.
Al final del periodo, el Estado aspira a contar con un Machu Picchu mejor ordenado, con visitas programadas, menor presión ambiental y mayor valorización de su condición de patrimonio mundial. La norma se convierte así en un referente para la gestión interinstitucional y en una herramienta para proteger uno de los símbolos más emblemáticos del Perú.
Gobierno aprueba el Plan Maestro de Machu Picchu 2026‑2031 para la conservación del Santuario Histórico
El Ministerio de Cultura encargó a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco aplicar las medidas del nuevo plan maestro de Machu Picchu. La estrategia prioriza la conservación sobre el aprovechamiento económico, con énfasis en la calidad de la experiencia del visitante.