Con más de seis décadas detrás del lente, Guillermo Joo es testigo de la historia de Huancayo. Desde el fotoperiodismo hasta la investigación cultural, su trabajo ha dejado huella en la memoria local. Hoy, mientras enfrenta un proceso de salud, cuenta sobre su carrera, la evolución de la fotografía y el verdadero sentido de captar una escena en una imagen.
-Usted ha construido una trayectoria amplia en la fotografía, ¿cómo fueron sus inicios en una época en la que no existían escuelas de fotografía ni de periodismo?
-Yo me he formado como fotógrafo en la práctica, en la calle. En ese tiempo no había escuelas de fotografía ni de periodismo. Cuando tuve la oportunidad de trabajar en el diario Correo, a partir de 1966, ingresé como ayudante en la sección de fotograbados. Luego pasé al laboratorio fotográfico y, en pocos meses, ya estaba como reportero gráfico. He trabajado más de 30 años ahí, hasta 1996.
-A lo largo de esas décadas, ¿qué hechos marcaron su carrera como reportero gráfico?
-He cubierto muchas comisiones. Por ejemplo, la inmolación del sargento Ramiro Villaverde en 1974, la tragedia minera de Chungar en 1971 donde murieron más de 500 personas, el embalse del río Mantaro que hizo desaparecer varios pueblos, además de accidentes, personajes de la política, del deporte. Siempre he tenido una mirada periodística, porque no es solo tomar la foto, sino captar el mensaje que está detrás.
-Su trabajo no solo se quedó en el periodismo, sino que también se vinculó profundamente con la cultura andina ¿De dónde nace ese interés?
-Siempre he tenido el deseo de superación y me incliné bastante por la música porque mis raíces son andinas, mi madre es de Huancayo. Eso me llevó a las fiestas típicas como el santiago y otras festividades. Desde el 2010 me sumé más a todo lo relacionado con la cosmovisión andina, visitando lagunas, cerros, participando en rituales. Eso cambió bastante mi forma de pensar y me permitió profundizar en nuestra cultura.
-En ese camino también ha desarrollado una importante producción bibliográfica ¿Qué representa para usted ese aporte?
-He escrito siete libros sobre orquestas típicas, intérpretes y cultura musical del valle del Mantaro, además de otros folletos. También publiqué un libro fotográfico llamado “Testigo de una época”. Es una recopilación de imágenes históricas de Huancayo, personajes, paisajes. Yo creo que con eso dejo algo de mi paso por este mundo.
-Usted ha sido testigo de la evolución de la fotografía ¿Cómo ha vivido ese cambio?.
-Nosotros comenzamos con la fotografía analógica, en laboratorio. Los fotógrafos de ahora ya no conocen eso. Pero cuando llegó la fotografía digital, no tuve problemas en adaptarme, porque estaba preparado. La tecnología cambia con la ciencia, pero lo importante sigue siendo la mirada del fotógrafo. Ahora todos toman fotos con celulares, pero no todos son fotógrafos. El fotógrafo tiene una mirada especial y, en el caso del fotoperiodista, también interpreta la realidad.
-Actualmente atraviesa un momento delicado de salud. ¿Cuál es su situación y qué le han indicado los médicos?.
-Estoy en tratamiento, con medicamentos, y me han hecho varios estudios. Me han tomado una biopsia y estoy esperando los resultados que deben llegar entre el 8 y 10 de mayo. Ahí me van a decir cuál es el tratamiento a seguir. La sospecha está en el área de oncología, a nivel hepático, pero todavía hay que esperar los resultados.
Guillermo Joo: “Cualquiera puede tomar fotos, pero no todos son fotógrafos” (entrevista)
El fotógrafo huancaíno Guillermo Joo repasa más de seis décadas de trayectoria: su mirada del fotoperiodismo y su aporte a la cultura andina; mientras, continúa en evaluación médica.