​Huancaínos sufren al hallar cadáver calcinado de su hija en Lima

Desapareció el jueves al ir a vacaciones útiles y al día siguiente la hallan ardiendo en una calle desolada
​Huancaínos sufren al hallar cadáver calcinado de su hija en Lima

​Huancaínos sufren al hallar cadáver calcinado de su hija en Lima

04 de Febrero del 2018 - 21:21 » Textos: Herson Alcántara » Fotos: Cortesía

La niña de once años que la madrugada del viernes fue hallada muerta y ardiendo en una desolada calle en San Juan de Lurigancho (SJL-Lima) es huancaína, de padres huancaínos y hace algunos meses estuvo bailando Santiago en el valle del Mantaro. La última vez que María (11) fue vista con vida fue cuando una cámara de seguridad la captó mientras era trasladada por un sujeto en una bicicleta. Éste ya ha sido identificado, es sospechoso de este horrendo crimen y buscado por las autoridades.

DESAPARICIÓN. La tragedia inició la tarde del último jueves, cuando Dina Ruiz Sedano (48), quien es de Huancayo y se dedica a la panadería en Lima, llegó hasta la comisaría de Canto Rey (SJL) para recoger a su hija que llevaba cursos de vacaciones útiles en dicha dependencia. Al no hallarla y enterada que tampoco llegó a casa, denunció su desaparición. Los agentes le habrían dicho que la menor no asistió aquel día y la angustia se apoderó de ella y de su esposo, el también huancaíno, Jorge Vellaneda Ruiz (49), que empezaron a buscar a María.

DOLOR. La madrugada del viernes, un mototaxista encontró un cuerpo ardiendo en una calle del distrito y al acercarse, se percató que se trataba de una niña. El caso fue reportado a la policía y a los padres de la desaparecida. Cuando Dina y Jorge llegaron, confirmaron que se trataba de María, porque el fuego no había lesionado su rostro.

En un video de seguridad de una casa cercana, se ve que a las 10 de la mañana del jueves aproximadamente, María era trasladada por un sujeto de nombre César a bordo de una bicicleta.

Este sería César Alva Mendoza (37) pero su mamá aseguró que es informante de la PNP en la comisaría de Canto Rey y ayudaría en la captura de bandas de la zona, por ello frecuentaba dicha dependencia. Se presume que aprovechando ese acercamiento, captó a la pequeña. El móvil del crimen no ha sido revelado, pero en la familia de la niña se presume que fue por venganza porque había amenazas de por medio. Ahora claman justicia.