​Torturan, cortan manos y arrojan a mujer a un abismo para no ser reconocida 

Hallazgo fue en Acolla, no hay restos de sangre y se presume que fue llevada desde otro lugar
​Torturan, cortan manos y arrojan a mujer a un abismo para no ser reconocida 

​Torturan, cortan manos y arrojan a mujer a un abismo para no ser reconocida 

06 de Junio del 2017 - 10:49 » Textos: J. Chavez/H. Alcántara » Fotos: Cortesía

Se ensañaron. No solo apuñalaron dos veces en el pecho a una fémina de 25 años, también le cercenaron ambas manos y arrojaron su cuerpo a un abismo de 150 metros en Acolla (Jauja). El hallazgo del cadáver fue realizado por un pastor en el sector conocido como Shunta, mientras regresaba a su casa a las 17.30 horas del domingo.

Según contó el pastor, vio el cuerpo desde la mañana, pero como tenía el rostro cubierto con una manta multicolor, creyó que estaba tomando sol. A su retorno a casa, la vio en la misma posición y bajó para moverlo. En ese instante, notó que la fémina estaba muerta. Tenía el rostro irreconocible por los golpes, era evidente que la torturaron.

RECUPERAN. Policías y serenos de Jauja fueron alertados del hallazgo. A las 20 horas del domingo, llegaron hasta el lugar y hallaron el cuerpo en posición decúbito dorsal. Peritos en criminología de la PNP también arribaron al lugar para las diligencias. El rostro de la fémina tenía hematomas de consideración. Provistos de una camilla y soguillas, policías y serenos recuperaron el cadáver para internarlo en la morgue de Jauja. En el lugar no hallaron restos de sangre y se presume que fue asesinada en otro lugar. Las manos nunca fueron halladas y se presume que lo hicieron par que la víctima no fuera identificada por su huella digital. Inicialmente, se creía que estaba embarazada, porque tenía el vientre hinchado, pero la mañana de ayer, la necropsia determinó que no era así. La víctima viste pantalón y zapatillas negras, una camisa azul con negro a cuadros y medias blancas.

LLAMADO. Las autoridades hacen un llamado a los que tengan un familiar desaparecido, llegar a la morgue para hacer el reconocimiento.