​Las autoridades "fantasma" del 2017 que vale la pena recordar

Mientras que algunos denuncian y fiscalizan otros prefieren sentarse y guardar silencio
​Las autoridades "fantasma" del 2017 que vale la pena recordar

​Las autoridades "fantasma" del 2017 que vale la pena recordar

01 de Enero del 2018 - 12:11 » Textos: Daniel Mitma » Fotos: Correo

Durante el 2017 el trabajo de algunos consejeros y regidores pasó más que desapercibido. Su labor fue ocupar un asiento en los plenos, posar para la foto y guardar silencio sea cual fuese el tema de debate. De mayor a menor rango, este es un reconocimiento anual a su estéril labor.

El consejero por Chanchamayo, Remigio Rivera, de Fuerza Popular, es la autoridad regional que menos mostró su labor de fiscalización. Si es que la ha hecho. En muchas sesiones ha reconocido que no domina la gestión pública y su participación se redujo a un bochornoso incidente en el que levantó el dedo medio a un periodista. A su lado, la consejera de Satipo, Sonia Torre, es otra autoridad a la que le han llovido críticas de sus propios colegas por su improductiva labor. Desde la selva para Junín.

En el Concejo Municipal de Huancayo los dos concejales más improductivos fueron Javier Herrera y Jhoel Medina, ambos de Junín Sostenible. Ninguno participó, desde su rol fiscalizador, en las sesiones de concejo y por ello se ganó el rechazo de los vecinos asistentes. En el caso de Herrera Canchumani su trabajo, al parecer, se desarrolló en el Gobierno Regional de Junín, donde se le vio con mucha asiduidad.

El distrito más poblado de Junín, El Tambo, ha tenido también a sus “regidores fantasma”. Ronald Huayas, de Corazón Libre, fue el edil con menor participación. De la misma forma la regidora Margarita Raimondi destacó más por su silencio que por su fiscalización. Tanto que parecía una “curiosa” estrategia de gestión de Aldrin Zárate.

En la Municipalidad Distrital de Chilca el regidor que se lleva las palmas es Pelé Berrocal. En los encendidos debates del distrito, su participación era el gran esfuerzo de levantar la mano.

Ninguna de estas autoridades presentó denuncias, quejas o inicitivas de ordenanzas a favor de la población que lo eligió. Por el contrario desde su silencio apoyaron los actos de presunta corrupción en sus comunas.