Los Shapish, una fiesta de guerra y devoción en la región central del país (FOTOS)

La danza de guerreros cargando a sus niñas, de inversión y cerveza hecha para una Cruz que promete cuidarlos

04 de Mayo del 2017 - 20:42 » Textos: Daniel Mitma » Fotos: Jarmila Medina

Ellos son guerreros. Pero cargan a sus hijas en una canastita, con la ternura de una madre. En la antítesis de la personalidad, su naturaleza salvaje y temeraria se arrulla para la dedicación maternal. Cargando a su niña, cargando sus alimentos y unas plumas amarradas a la cabeza se enfrentan cuerpo a cuerpo con el enemigo. Al final el que gana saldrá zapateando de la batalla que siglos después se ha convertido en una danza.

COSTUMBRE. Esta es la imagen de Los Shapish, el baile tradicional de la provincia de Chupaca ubicada a 9 kilómetros al oeste de Huancayo. Es la menor de todas las provincias pero la danza es tan vieja como el imperio Inca. Los Shapish se realiza en siete días de devoción beoda. Sin licor la fiesta sería un velorio. La Cruz de Jesucristo es centro de este fervor que significa adoración con velas, procesión y concurso. TarmaPatac (Yauyo) es el primer barrio pero ayer desfiló último en la procesión. El año pasado fue el mejor conjunto en medio de un debate sobre si merecía ese título o no. Es lo mismo cada año, luego de que gana uno todos los demás dirán que no lo merecía.

HISTORIA. El origen de Los Shapish es incierto por lo que confiarle el conocimiento a la tradición oral, es necesario en estos casos. Cuentan que estos guerreros tiernos se escaparon a la selva cuando los Incas intentaron conquistarlos. Eran campesinos chupakos. Luego de un tiempo ocultos en la selva retornaron con esas costumbres. Esta es una versión que estudiosos de la zona como Simeón Orellana recogieron de los abuelos. El historiador Aquilino Castro tiene otra. En su libro Hanan Huanca menciona que mitimaes de la selva del norte llegaron al Valle del Mantaro y los pobladores de aquí tomaron sus costumbres. La danza es una imitación burda de esa convivencia.

BEBEDORES. Sean migrantes u oriundos Los Shapish debieron ser grandes bebedores. La fiesta es un banquete de cerveza y comida inacabables. En un cálculo monetario que reúne los principales objetos de gasto: orquestas, comidas, cerveza, vestuario, el fervor por la Cruz de Mayo supera los diez mil soles. No solo se da de comer a los bailarines y familia, la comida es para todo el pueblo que quiera visitarlos. Esta semana el banquete está asegurado.

DEVOCIÓN. La inversión que se pone en esta danza, creen los bailantes, es devuelta en favores de la Cruz de Jesucristo en todo el año. 

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