El presidente Pedro Castillo se escondió. Se escapó. Se ocultó de la prensa en su llegada a Huancavelica luego de no asistir a la Comisión de Fiscalización del Congreso. Llegó primero a Carhuapata en el distrito de Lircay, allí se dirigió a la población. Luego, su camioneta lo trasladó hasta la misma puerta del restaurante Beto Egas donde almorzó.