Un fuerte incendio forestal consume por séptimo día consecutivo el distrito de Río Tambo, Satipo. El reporte preliminar registra 350 hectáreas de bosque primario afectadas, 80 hectáreas de cultivos perdidas y 10 viviendas destruidas, perjudicando directamente a 50 familias de las comunidades de Tsyapo, Pajonal, Cutivireni y Tiboreni.
La emergencia avanza y amenaza a los poblados de Tincareni, Taboreni, Cobeja y Alto Cobeja. La destrucción de estos bosques pone en riesgo la seguridad alimentaria de los habitantes, quienes dependen de la caza para subsistir.
Frente a esta crisis, la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres local coordinó la llegada de 10 bomberos voluntarios de Satipo, Oxapampa y Lima. El equipo, liderado por el subteniente Ricardo Alleman, evalúa la zona para organizar el control del fuego.
Difícil de sofocar
Por su parte, el Ministerio de Defensa desplegó un helicóptero del Ejército y la Fuerza Aérea con el sistema Bambi Bucket para realizar descargas de agua. Sin embargo, la magnitud del siniestro supera los esfuerzos actuales y se requieren con urgencia más recursos humanos y logísticos.
Ante la falta de control, los propios comuneros formaron brigadas de respuesta como Los Chullanchaquis, Nija, Meni, Manita y Tigre de Pamaquiari. Organizaciones indígenas como CARE y FARE también articulan esfuerzos para movilizar apoyo y proteger el territorio asháninka.
La Municipalidad de Río Tambo emitió un llamado urgente al Gobierno Regional de Junín y a la Municipalidad Provincial de Satipo para que envíen apoyo operativo e inmediato para frenar el desastre.
A nivel técnico y estratégico, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) catalogó este evento como un siniestro de alta peligrosidad debido a su comportamiento violento y dinámico.
De otro lado, un helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea del Perú despegó de Pichari a la comunidad Tsyapo, para apoyar a sofocar el incendio forestal.
Río Tambo en emergencia, una semana de incendios en la selva central
Hay 350 ha de bosque primario afectadas, 80 ha de cultivos perdidos y 10 casas destruidas, perjudicando a 50 familias de Tsyapo, Pajonal, Cutivireni y Tiboreni.