La acumulación de material de excavación y escombros en la quebrada Angorragra, ubicada en el centro poblado de Llícua en el distrito de Amarilis, continúa representando un alto riesgo de deslizamientos y huaicos durante la temporada de lluvias. Para las autoridades municipales y especialistas advierten que situación podría afectar viviendas y poner en peligro a la población si no se ejecuta el retiro oportuno del volumen de residuos acumulados.
El Órgano de Control Institucional del Gobierno Regional de Huánuco alertó que la falta de avances en la remoción del material constituye una amenaza permanente para la seguridad de los vecinos y compromete la estabilidad del cauce de la quebrada.
Por su parte, la Municipalidad Distrital de Amarilis y otras entidades informaron que el material sedimentario supera los 17 mil metros cúbicos y podría activarse ante precipitaciones intensas, provocando desbordes o flujos de detritos. A pesar de diversas gestiones y reuniones entre autoridades locales, regionales y representantes comunales, hasta el momento no se ha definido un plan de acción concreto ni un cronograma para ejecutar la remoción.
La problemática se agrava por un conflicto con comuneros de Llícua Alta, lo que ha dificultado el acceso al botadero autorizado y el traslado adecuado de los residuos.
En respuesta, la municipalidad indicó que se vienen realizando inspecciones técnicas en coordinación con la Fiscalía Ambiental, la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), con el fin de evaluar los riesgos y promover medidas preventivas que garanticen la seguridad de la población ante posibles emergencias por lluvias intensas.
Advierten que huaicos podrían afectar las viviendas ubicadas en la parte baja de Llicua en Huánuco
Persiste riesgo en la quebrada Angorragra por acumulación de escombros