Alberto Borea: “En el tema municipal, que no haya candidatos independientes, es una locura”

Constitucionalista califica como “absurdo” y una “idiotez” aprobar una ley que impide que agrupaciones políticas locales participen en elecciones municipales
Alberto Borea: “En el tema municipal, que no haya candidatos independientes, es una  locura”

Alberto Borea: “En el tema municipal, que no haya candidatos independientes, es una locura”

11 de Noviembre del 2017 - 09:24 » Textos: Alex Martínez » Fotos: Correo

El reconocido constitucionalista y exdiputado, Alberto Borea Odría, llegó a Trujillo para ofrecer una conferencia, tras la cual accedió a conversar con Correo.

El letrado y también catedrático insistió en sostener que es necesario retornar al bicameralismo en el Perú y calificó como una “idiotez” impedir que movimientos políticos locales participen en las elecciones distritales y provinciales.

¿Qué opina de la ley que establece que solo los partidos políticos y movimientos regionales pueden participar en elecciones distritales y provinciales, mas no los movimientos locales?

Es un absurdo en el tema de las municipalidades porque justamente las municipalidades existen antes que los partidos políticos. O sea, ¿qué cosa es lo municipal? Lo municipal es ponerse de acuerdo inmediato y para eso no necesitas transitar por lo partidos. Podría, tal vez, tener sentido en lo regional, eso sí podría discutirse, pero en el tema municipal, que no haya candidatos independientes, es una locura.

¿Por qué?

Porque, mira, no nos centremos en Trujillo, vayamos a Virú, por poner un ejemplo. ¿Cuántos locales vamos a encontrar de los 27 partidos políticos que están inscritos en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE)? ¿Tendrá local Fuerza Popular? De repente, no. ¿El Apra? De repente, no. ¿Tiene el Partido Popular Cristiano? Con seguridad, no. ¿Tiene Solidaridad Nacional? No. Entonces, si no tiene ni siquiera local, cómo podrían tener candidatos. Estos legislan sin darse cuenta de lo que el Perú requiere. Esta es otra idiotez.

Pero hay movimientos locales que solo aparecen en elecciones.

Bueno, perfecto, salen para las elecciones, no pasan la valla electoral y desaparecen pues, ya está, desaparecieron. El que decide si se quedan o no se quedan es el pueblo, el elector, el día que va a votar.

¿Entonces cómo pedimos que se fortalezcan los partidos en el Perú?

A través de su actividad, porque si tú tienes un partido que no forma gente, que no forma cuadros, que no tiene ideas nuevas, va a desaparecer en la primera elección.

¿Desde la Unidad Social Cristiana está en una campaña para busca derogar una ley que establece que los nuevos partidos tienen que cumplir una serie de requisitos para poder participar en la lides electorales?

Sí es una grosería pedir que se reúna 720 mil firmas de gente que nunca haya firmado por nadie y además que las mismas se recojan en dos años cuando ellos (otros partidos políticos) tienen, según las cifras de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), 4,000 y 7,000 inscritos. Entonces, vamos a interponer una acción de incostitucionalidad sobre este tema.

¿Usted sostiene que el Perú necesita una bicaramelidad y que debe insistirse en este tema?

Sí, naturalmente, pero no solo por las cuestiones teóricas que he señalado, sino por una constatación práctica. Si la unicameralidad hubiera sido mejor que la bicaramelidad hoy día lo sabríamos perfectamente, pero han pasado 25 años y en vez de ir mejorando el Congreso cada vez ha ido empeorando, como todo el país lo reconoce. Entonces, si yo me estoy yendo al abismo, por qué insistir en seguir yendo al abismo y no buscar el sistema que le permitió al Perú un cierto equilibrio y salir.

¿Usted cree que hay una crisis en el actual escenario político del país?

Sí, claro, es una situación muy difícil porque yo creo, primero: siempre es difícil gobernar con una mayoría adversa al Poder Ejecutivo, pero es más difícil cuando esa mayoría no sabe qué es un sistema democrático y cuando es heredera de una dictadura y cuando anhela o añora seguramente los años cuando mandaba sin ningún tipo de control y podía hacer lo que le daba la gana sin ningún tipo de respeto a los ciudadanos del país.