Chan Chan sigue sorprendiendo al mundo. El Ministerio de Cultura presentó un excepcional hallazgo arqueológico: una plataforma funeraria casi intacta que conserva los restos de 38 individuos de alto estatus, con sus respectivos ajuares y artefactos. Estas evidencias, que permanecieron ocultas durante más de seis siglos, aportan nueva información para comprender la sociedad Chimú, sus prácticas funerarias y sus rituales.
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Los descubrimientos fueron realizados en el conjunto amurallado Utzh An, antiguo Palacio Gran Chimú, durante las investigaciones y trabajos de conservación que ejecuta el Ministerio de Cultura a través del Proyecto Especial Complejo Arqueológico Chan Chan (PECACH).
Hallazgo
La plataforma funeraria consta de una cámara central y dos laterales. Para alcanzar el recinto principal —de 1.2 metros de ancho y 5 metros de largo— se cruza un acceso seguido de una escalinata, la cual permite descender unos 2.5 metros hacia un espacio que además posee una hornacina. Esta estructura contenía los restos de un individuo sepultado con abundantes piezas arqueológicas de concha y metal.
Las dos cámaras laterales miden 1.5 metros de ancho por 8 metros de largo, con una profundidad de 3.5 metros respecto a la superficie de trabajo. El contenido de ambos recintos resultó distinto: mientras que uno carecía de restos óseos y contaba con algunas armas y emblemas de metal, en el otro se han registrado hasta el momento 20 individuos sepultados. Estos, añadidos a los 18 hallados previamente en la estructura, elevan a 38 el total de cuerpos recuperados en esta plataforma funeraria.
Entre estos individuos destaca uno cuyo tratamiento funerario se aparta de manera excepcional del patrón conocido para la sociedad Chimú. En el fondo de una de las cámaras, su cuerpo fue colocado completamente extendido, una disposición inusual frente a los entierros Chimú caracterizados por posiciones flexionadas o flexionadas sentadas.
Esta particularidad abre nuevas interrogantes sobre las circunstancias de su muerte y lleva a los investigadores a plantear, entre otras hipótesis, la posibilidad de un ritual de sacrificio o de una diferencia jerárquica extrema respecto de los demás individuos enterrados en el mismo espacio.
Ajuares
El material recuperado en esta plataforma funeraria evidencia que las personas allí depositadas pertenecían a sectores de alto estatus de la sociedad Chimú.
Alrededor y sobre los esqueletos se han hallado finos ornamentos y bienes ceremoniales, entre ellos orejeras, collares y tocados de metal, cajas de madera tallada con apliques metálicos, además de innumerables collares en concha marina y cuarzo. Asimismo, algunos de los individuos enterrados mostraron pigmentación roja sobre la cabeza, así como muchas de las piezas de cerámica. El pigmento rojo sagrado es usado exclusivamente en entierros de alto rango en sociedades andinas.
El ministro de Cultura, Alberto Beingolea Delgado, destacó el hallazgo y enfatizó el compromiso del Estado con la comunidad internacional.
Por su parte, Jorge Meneses, arqueólogo responsable del proyecto de inversión ejecutado por el Ministerio de Cultura, resaltó que este descubrimiento tiene un valor excepcional para la arqueología peruana. “Ahora los arqueólogos tenemos la oportunidad de estudiar a los individuos y artefactos tal y como fueron depositados dentro de esta plataforma hace casi 600 años”, destacó.
Chan Chan: hallan plataforma funeraria Chimú con 38 cuerpos
El histórico descubrimiento incluye restos óseos de la aristocracia de la costa norte así como finos ornamentos y bienes ceremoniales, entre ellos orejeras, collares y tocados de metal, cajas de madera tallada con apliques metálicos, además de innumerables collares en concha marina y cuarzo. También había armas