Declaran dos días de duelo en Mórrope por muerte y desaparición de pescadores

Por unanimidad y en sesión de concejo de la comuna se acordó también ayudar a deudos con dinero y víveres
Declaran dos días de duelo en Mórrope por muerte y desaparición de pescadores

Declaran dos días de duelo en Mórrope por muerte y desaparición de pescadores

28 de Enero del 2018 - 11:45 » Textos: Perla Polo » Fotos: Correo

Dos días de duelo local ha decretado la Municipalidad Distrital de Mórrope, tras la muerte y desaparición de seis de los pescadores que sufrieron un accidente en el mar de Punta Negra en Sechura-Piura.

AYUDA. Así lo dio a conocer el regidor de la mencionada comuna, Jaime Santamaría Suclupe, quien además dijo que por unanimidad en sesión de concejo también se acordó brindar un aporte económico a cada familia de los fallecidos, de S/ 1,000, víveres, transporte y la construcción de las bóvedas en el cementerio del distrito “Corazón de Jesús” donde se les dará cristiana sepultura a cada una de las víctimas que perecieron tras el choque entre el buque de bandera liberiana “Jamila” y la embarcación pesquera “Señor de la Misericordia”.

El concejal espera que los buzos de la Marina de Guerra no cesen en la búsqueda y logren encontrar los cuerpos de Wilmer Siesquen Sandoval (38), José Luis (16) y Walter Sandoval Acosta (17) y de Carlos Enrique Sandoval Suclupe (22). De igual forma de Víctor Marchena Jiménez, quien es de la provincia de Ayabaca.

TRISTEZA. Mientras tanto, bajo un mar de lágrimas, dos de los cadáveres llegaron a sus respectivos domicilios para ser velados por sus familiares tal y como corresponde.

Uno de ello es Juan Carlos Tuñoque Sandoval (27), cuyos restos están en su vivienda en el caserío Quemazón.

Como se recuerda, el fallecido dijo a sus seres queridos que esa iba a ser su última marea, pues pretendía retirarse y el día sábado estaría en la misa de su padre. Lamentablemente llegó pero en un ataúd.

Otro de los cuerpos que también ya es velado es el de Juan Ronald Sandoval Suclupe (18), en su casa en el caserío San Francisco.

Él deja en la orfandad a dos pequeños hijos y era el sexto de 10 hermanos. Su hermana Manuela indicó que a su llegada iba apadrinar a uno de sus sobrinos y estaba muy contento y antes de irse recomendó que cuiden mucho a sus bebés.