Denuncian posible “faenón” en obra de cuartel con 140 nichos en Lambayeque

Regidor, Javier Mesta, afirma que el pabellón fue inaugurado por la Beneficencia Pública hace un año, pero ya lo refuerzan con 14 columnas más ante el peligro que representa. En la entidad admiten que así mandaba el expediente técnico y se sorprenden de que el actual contratista esté vaciando concreto sin autorización
Denuncian posible  “faenón” en obra de cuartel con 140 nichos en Lambayeque

Denuncian posible “faenón” en obra de cuartel con 140 nichos en Lambayeque

25 de Enero del 2018 - 11:20 » Textos: Lester Solis » Fotos: Correo

Al parecer, ni los muertos descansan en paz en la Evocadora Ciudad, donde ayer la Contraloría intervino tras la denuncia de un presunto “faenón” en la construcción del cuartel Santa Rosa en el cementerio El Ángel de Lambayeque.

Según el regidor, Javier Mesta Rivadeneira, el cuartel fue inaugurado hace un año con aparentes deficiencias técnicas, obligando a la Sociedad de Beneficencia Pública de Lambayeque (SBPL) a apuntalar el techo de la infraestructura por representar un verdadero peligro.

ACCIONES. Correo llegó hasta el camposanto, donde momentos después aparecieron dos auditores de la Contraloría, quienes atendían la denuncia que el concejal Mesta había hecho horas antes.

“Esta construcción no es para que esté en esta situación. Es sorprendente ver cómo recién tratan de rectificar esta obra y eso demanda mayor presupuesto y gran detrimento para el Estado”, comentó el munícipe.

La infraestructura luce completamente nueva, pero las cintas de seguridad con la palabra “peligro” encienden las alarmas, sobre todo a las personas que llegan a visitar a sus difuntos, cuya mayoría recién tienen como fecha de entierro el 2016.

Lo más peligros fue cuando Correo notó que, en el segundo nivel del apuntalado alero, deudos, incluyendo a niños, coronaban a sus familiares sin medir el peligro al que se exponían.

“No es necesario ser ingeniero para darse cuenta que a este largo pasadizo le hacen falta muchas columnas en su interior, solo tiene dos en los costados”, dijo Javier Mesta.

El concejal añade que este no es el primer cuestionamiento y denuncia que presenta ante el pleno del Concejo Provincial por la gestión de la presidenta de la SBPL, Ludomila Orbegoso viuda de Grandez.

“Una fue el incremento del precio del menú en la Beneficencia, otra, el aumento del precio de los nichos, así como la adquisición de dos de estos por parte de la misma presidenta de esta beneficencia, que los habría pagado a un precio más barato que el real.

Además, la entrega de un bien inmueble a una empresa privada sin el debido contrato”, refirió.

Durante la inspección, la empresa encargada de subsanar este proyecto procedió al vaciado de concreto en las zapatas de las nuevas 14 columnas que se construyen para mejorar este cuartel.

SE DEFIENDEN. Correo fue a la SBPL en busca de su presidenta, Ludomila Orbegoso, quien estaba fuera en una comisión de servicio.

En su lugar nos atendió la gerente interina, Lisbe Muro Calderón, junto al jefe del área de Patrimonio y Proyectos, Melvin Rojas, y otros funcionarios, quienes informaron que el cuartel Santa Rosa se construyó por etapas en los últimos tres años, el cual tuvo un costo aproximado de S/125,000.

“La estructura viene funcionando normal, si no que por cuestiones de seguridad, por ahora no es necesario reforzar, pero si uno observa es considerable, por eso se creyó por conveniente hacerlo”, dijo Rojas.

El responsable de Patrimonio y Proyectos de la SBPL no se responsabilizó por la ejecución, supervisión y entrega de esta obra, pues resaltó que en esa época él aún no trabajaba en la entidad.

“Se debe tener en cuenta que hay un ingeniero de por medio, así como un inspector, como profesionales creyeron en su momento que la infraestructura iba a resistir sin problemas”, refirió Rojas, quien acota que él, como ingeniero civil, no hubiera recibido la obra en esas condiciones.

Algo que llamó la atención fue cuando los funcionarios de la SBPL confirmaron que el expediente técnico inicial de esta obra no contemplaba las 14 columnas que ahora construyen, así como que nadie en la entidad observó esta deficiencia, a pesar que siempre cuentan con ingeniero civil en esta sede.

Un momento incómodo fue cuando Melvin Rojas afirmó categóricamente que la actual contratista no podía vaciar el concreto sin su autorización, sorprendiéndose cuando Correo le mostró las fotos del vaciado.

“Yo hago las veces de inspector…pero cuando hay vaciado de concreto y habilitaciones de acero sí debemos estar presentes…bueno, no hay una autorización (del vaciado), porque para eso tienen que comunicar”, acotó.