Dos hombres tras las rejas por abuso contra menores

Mientras ordenan que confeso violador de niña en Mórrope se enviado al penal por 9 meses, taxista cae sindicado por actos contra el pudor
Dos hombres tras las rejas por abuso contra menores

Dos hombres tras las rejas por abuso contra menores

24 de Febrero del 2018 - 10:37 » Textos: Luis Camasca » Fotos: Correo

Están ahora en manos de la justicia y deberán pagar las consecuencias de sus actos. Pese a ser casos distintos, Ernesto Santamaría Tejada y Juan Carlos Carrero Bancayán tienen en común el haberse visto involucrados en actos de abuso contra menores de edad, en Chiclayo. Por tal motivo, ambos afrontan el respectivo mandato de prisión preventiva por parte del Poder Judicial.

Ayer, esta última entidad dispuso el internamiento por 9 meses en el penal de Chiclayo para Ernesto Santamaría, quien en su momento confesó haber ultrajado a una niña de apenas 7 años de edad. Mientras tanto, la Policía capturó al taxista Juan Carlos Carrero, sindicado por el delito de actos contra el pudor contra dos menores.

MEDIDA

El pasado 20 de febrero, se informó sobre la detención de Ernesto Santamaría Tejada, agricultor de 37 años, a quien los familiares de la menor de iniciales D. M. V. B. acusaron de haber abusado sexualmente de la pequeña. Todo esto ocurrió en el centro poblado Cruz del Médano, en el distrito de Mórrope, donde, tras conocerse la denuncia, la Policía organizó un operativo para capturar al individuo.

Según narró por entonces la abuela de la niña, Santamaría Tejada llegó hasta su vivienda durante la madrugada y aprovechó que todos estaban durmiendo para ingresar al cuarto de la menor. Según el relato de los familiares, el hombre envolvió en una sábana a su víctima y la llevó hasta un descampado, a unos 200 metros de la casa, donde abusó de ella.

Momentos después, la niña fue encontrada llorando por los moradores del lugar, a quienes narró lo sucedido y señaló al agricultor, quien era su vecino, como el responsable. Los moradores se pusieron en contacto con la familia y llevaron a la pequeña hasta el Hospital Belén de Lambayeque. Posteriormente, ella tendría que pasar también por los exámenes de un médico legista.

Tras la denuncia y la búsqueda a cargo de los efectivos policiales, Ernesto Santamaría fue finalmente ubicado en una chacra en el caserío Chepito Olivos. Aunque intentó darse a la fuga, fue detenido y luego puesto a disposición de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Lambayeque, que solicitó la medida de prisión preventiva en su contra por 9 meses.

La fiscal a cargo del caso, Magaly Vela, indicó en su momento que Ernesto Santamaría aceptó su responsabilidad en los hechos mencionados, aunque este también intentó justificarse al decir que sufría de “trastornos mentales”. Este mismo argumento fue expuesto ayer por el imputado durante la audiencia de prisión preventiva ante el Juzgado de Investigación Preparatoria Vacacional de Lambayeque. Incluso, según se informó, el agricultor dijo que padecía de los supuestos trastornos desde que sufrió un accidente en Ecuador.

Mientras la audiencia se desarrollaba de manera reservada, familiares de la menor protestaban en los exteriores de la sede judicial. Con pancartas en mano y entre lágrimas, exigían la pena máxima para el agricultor, posición con la que coincidiría el Ministerio Público, pues en la víspera se había informado que la fiscal solicitaría la pena de cadena perpetua para Santamaría.

Al considerar que se cumplen los presupuestos para ello, el juzgado en cuestión admitió el requerimiento de prisión preventiva y dispuso el traslado del violador confeso al penal de Chiclayo. A su salida de la sede del Poder Judicial, y tal como ocurrió cuando fue capturado, un grupo de familiares y vecinos de Cruz del Médano amenazaron con lincharlo. Por tal motivo, fue retirado del lugar bajo un fuerte resguardo policial.

Cabe indicar que además de haber aceptado su responsabilidad y acogerse a la terminación anticipada, Ernesto Santamaría será sometido a un examen psicológico como parte de las diligencias fiscales.

DETENIDO

Un mandato de prisión preventiva emitido por el Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria de Chiclayo pesa sobre Juan Carlos Carrero Bancayán, taxista de 26 años, quien brindaba el servicio de movilidad escolar a dos niños, de 7 y 9 años de edad respectivamente, quienes se convirtieron en sus víctimas.

El pasado 14 de diciembre del 2017, Carrero Bancayán se aprovecharía de su condición para quedarse a solas con los menores de iniciales M. V. K. (7) y M. V. C. (9), en el domicilio de estos últimos. La madre de los pequeños había salido de Chiclayo por motivos de trabajo, momento que fue empleado por el individuo para cometer actos obscenos y tocamientos.

Tras la denuncia y el requerimiento fiscal respectivo, el pasado 22 de febrero, el despacho a cargo de la magistrada Cecilia Grandez Rojas dispuso la inmediata ubicación y captura del taxista, quien pasó a estar bajo requisitoria por el delito de actos contra el pudor.

La noche del último jueves, agentes del Área de Investigación de Delitos contra la Libertad y Personas Desaparecidas, perteneciente a la Depincri de Chiclayo, dieron con el paradero de Juan Carlos Carrero, quien se encontraba oculto en la vivienda de uno de sus familiares, en las inmediaciones del óvalo José Quiñones Gonzales.

Esa noche, al promediar las 11:35, el imputado fue intervenido cuando transitaba por la intersección de las avenidas Salaverry y Francisco Cuneo, en Chiclayo. Tras esto, fue llevado hasta la sede de la División de Investigación Criminal y Apoyo a la Justicia (Divicaj), con el fin de que se realicen las respectivas diligencias.

Ojo en Familia

Lo más leído