Investigan incendio que arrasó Ventarrón en medio de contradicciones

En empresa Pomalca rechazan ser los responsables y dicen lamentar que su directivo César Alva haya dicho lo contrario en la víspera. Ministro Del Solar sostiene que el fuego no inició al interior del complejo arqueológico
Investigan incendio que arrasó Ventarrón en medio de contradicciones

Investigan incendio que arrasó Ventarrón en medio de contradicciones

14 de Noviembre del 2017 - 09:54 » Textos: Luis Camasca » Fotos: Correo

El daño está hecho y la interrogante sigue creciendo: ¿quién responde por el incendio que el último domingo convirtió en cenizas más de 4,500 años de historia en el complejo arqueológico Ventarrón?

Ayer, el ministro de Cultura, Salvador del Solar, llegó hasta la zona del siniestro para constatar los daños. Anunció que su despacho ya hizo la denuncia respectiva ante el Ministerio Público, que poco después informó sobre el inicio de las diligencias preliminares por un plazo de 60 días contra los que resulten responsables por el presunto delito de daño agravado.

Precisamente, es esto último lo que todos reclaman: dar con los responsables. Mientras unos señalan directamente al Grupo Oviedo y sostienen que el fuego se produjo por la quema de caña de azúcar en los terrenos cercanos de la empresa Pomalca (manejada por Oviedo), otros también aseguran que hubo descuido por parte de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp, encargada de administrar el sitio arqueológico.

VERSIÓN INICIAL. Como se recuerda, el incendio en Ventarrón, espacio ubicado en el distrito de Pomalca, se registró al promediar las 2:15 de la tarde del pasado domingo 12 de noviembre. El arqueólogo Ignacio Alva Meneses, quien estuvo a cargo de las excavaciones desde que estas iniciaron en el 2007, señaló que el siniestro se habría originado porque trabajadores de la azucarera Pomalca habían estado quemando caña a pocos metros del complejo.

“Se ha ocasionado en el sector sur por la quema de campos de caña, donde los de la empresa también han quemado nuestros cercos colindantes con los almacenes del proyecto, que es de material inflamable”, afirmó en ese entonces Alva Meneses.

Consultado al respecto, el presidente del directorio de la compañía, César Alva Azula, tal como se informó en la víspera, refirió que asumirían la responsabilidad reponiendo todo el daño material ocasionado. “Como empresa vamos a asumir la responsabilidad porque la cultura tiene un valor incalculable y esta es la oportunidad de una renovación total del sitio. También pediremos una investigación del caso”, precisó Alva Azula el mismo día de la tragedia.

DESLINDAN. Sin embargo, esta versión fue rechazada de plano, al día siguiente, por los mismos representantes tanto de la empresa Pomalca como del Grupo Oviedo.

“Lamentamos las declaraciones de parte de uno de nuestros directivos que, por la premura de esta situación que se estaba llevando, no tenía conocimiento de lo que exactamente estaba ocurriendo y qué protocolos son los que se siguen”, fueron las palabras de Ana María Yesquén Puican, gerente de Comunicaciones del Grupo Oviedo, al iniciar la conferencia de prensa convocada para descartar cualquier responsabilidad de la compañía en el incendio.

A su vez, el gerente general de la empresa, Walter Culqui Carrera, aseguró que, el día del siniestro, la quema de caña se realizó en los cuarteles 49 y 50, desde las 11:00 de la mañana hasta media hora después del mediodía.

Mientras tanto, el asesor legal del Grupo Oviedo, Carlos Isla Montaño, presentó los resultados de una pericia de parte realizada por el especialista James Uriarte Núñez, donde se indica que “es un imposible material que la quema de este campo haya podido producir el incendio, pues los cuarteles 49 y 50 están a 100 metros del complejo”.

No obstante, Isla Montaño aseguró que están dispuestos a colaborar con las investigaciones de la Fiscalía.

VISITA. Fue el mismo ministro Salvador del Solar quien confirmó que ya habían presentado la respectiva denuncia ante el Ministerio Público. Incluso, Del Solar hizo referencia a las declaraciones hechas en la víspera por César Alva Azula.

“Entiendo que la propia empresa Pomalca, a través de un alto directivo, ya asumió su responsabilidad, sin embargo, la denuncia tiene que seguir sus cauces y quienes resulten responsables tendrán que asumirlo. Estamos hablando de un incendio generado en un predio contiguo que ha afectado un patrimonio no solo de los lambayecanos y los peruanos, sino de la humanidad, así que tiene que establecerse con toda la contundencia las responsabilidades del caso”, aseveró.

Si bien recalcó que deben hacerse las investigaciones respectivas, Del Solar también mencionó que “parece que no hay ninguna duda sobre que el fuego vino del predio contiguo donde la empresa Pomalca estaba realizando la quema de caña, pero se tiene que establecer judicialmente”.

Distinta fue su postura ante las voces que señalaban además a la misma Unidad Ejecutora 005 Naylamp como responsable en parte del suceso, dado que el mismo Ignacio Alva mencionó en su momento que no había “una labor consistente de mantenimiento” en el sitio arqueológico y que los techos colocados sobre el lugar para protegerlo de las lluvias estaban hechos de material sintético inflamable.

Al respecto, el titular de la cartera de Cultura manifestó que “el incendio se ha generado fuera del ámbito del sitio arqueológico, de manera que la responsabilidad del fuego de ninguna manera se puede achacar a nadie del sitio arqueológico ni a los trabajadores de Cultura”.

Sobre los techos, recordó que estos cumplieron su función de proteger al sitio de las fuertes lluvias de El Niño Costero, pero se tendrá que investigar si el material no fue el más adecuado. Este y otros puntos tendrán que ser esclarecidos por la Fiscalía, en un proceso que recién inicia y que, al parecer, tiene mucho por delante.