En la Diócesis de Chiclayo repiten una idea: estos eventos exigen tiempo y mucha organización. “Se trabaja de manera coordinada para que todo vaya saliendo como debe ser”, expresó a Correo el padre Kevin Noriega Delgado, responsable de comunicación y prensa del Obispado.
A punto
Según dijo el padre Noriega, los preparativos avanzan por fases y ya superan la mitad. El Santuario Nuestra Señora de la Paz tiene su coordinación lista y en los lugares donde llegará el Papa los encargados despejan los espacios.
La gran pregunta de los fieles es cuántos podrán entrar. El padre Noriega respondió que el número de entradas para la misa central, en las Pampas de Pimentel, no se ampliará. Pero deja una puerta abierta. Quienes no pudieron inscribirse por problemas de tecnología u otros podrían acceder igualmente a la celebración, pero siempre considerando el orden y la integridad de los asistentes.
Para la coronación de la Virgen el tope es más estricto: habrá 15,000 entradas, ni una más, porque, mencionó, el Parque Principal es pequeño y se han tomado todas las previsiones para accesos por céntricas calles. En Zaña la asistencia estaría dirigida a grupos concretos, como religiosas y seminaristas. Los universitarios tienen una inscripción aparte para la reunión que tendrán con León XIV en la Universidad Santo Toribio Mogrovejo.
Tampoco habrá recorrido urbano. “No va a ser ningún desplazamiento por calles con el papamóvil”, señaló el vocero. El papamóvil, añadió, llegará pronto a la ciudad, a más tardar el jueves 11 de noviembre desde la ciudad de Lima.
Una cruz al frente del altar
En el distrito de Motupe lo celebran como un honor. El párroco de San Julián, Manuel Valentín Fiestas Paiva, contó a Correo que el obispo Edinson Farfán les dio la noticia en agosto, durante la fiesta de la Cruz: la Santísima Cruz de Motupe presidirá la misa del Papa desde el altar mayor. “Recibimos muy contentos, muy felices la noticia”, mencionó.
No sería la primera vez que ocupa ese lugar. Ya estuvo en el altar durante la visita de Francisco a Trujillo, en 2018. “Todo el pueblo, los peregrinos que amamos la cruz, estamos felices de que pueda presidir esta visita de nuestro Papa León”, afirmó.
La parroquia ha trazado el camino de la imagen. El sábado 7 de noviembre descenderá del Cerro Chalpón por la mañana. Hace una parada en la capilla de El Zapote, donde ese sector le rendirá homenaje, y sigue hasta su capilla en Motupe. Allí reposará esa tarde-noche y todo el día 8. El 9 sale de nuevo en peregrinación, con paradas ya coordinadas en Jayanca, Pacora y Túcume.
Misa el 10 de noviembre
El martes 10 de noviembre todas las imágenes se congregarán en la Catedral para una misa de bienvenida con monseñor Farfán. El padre Noriega, en cambio, habló de una misa de consagración ese día en el Parque Principal, con las imágenes que acompañarán la celebración de Pimentel.
Entre las imágenes que se reunirán, el párroco menciona al Cautivo de Ayabaca, la Virgen de las Mercedes, El Señor de los Milagros y el Divino Niño de Eten. Comentó que en total habrán 11 símbolos religiosos.
El Milagro de Eten
Para Jesús León Ángeles, coordinadora del grupo Milagro Eucarístico Perú 1649, el Divino Niño de Eten ante el altar con el Papa es “el cumplimiento de una esperanza” que todos los etenanos sostienen en oración. Según su relato a Correo, el entonces obispo Robert Prevost impulsó la difusión del milagro de 1649, consiguió un terreno de 11 hectáreas para su santuario y acompañó su documentación ante el Vaticano con 20 mil testimonios de fe. “Es la confirmación de que la fe sencilla de Eten fue escuchada”, subrayó.
La parroquia Santa María Magdalena, a cargo de los padres Elmer Uchofen y Jasson Sempértegui, preparó un camino espiritual que arrancará el 5 de noviembre con adoración eucarística en Ciudad Eten y Puerto Eten. El 6 habrá un curso sobre la historia del milagro en tiempos de monseñor Prevost, y el 7 se celebrará el Sábado de Promesa, con el cambio de capita y la bendición de la imagen y sus rayos restaurados. El 10 será la misa de envío y el traslado de la sagrada imagen a Chiclayo.
La imagen asistirá el 13 a la misa con el papa y luego volverá a Eten, que se presenta como la única Ciudad Eucarística del Perú. El grupo hizo llegar al Pontífice un resumen de su labor desde 2023 en Lima y Callao.
León Ángeles confía en que el papa León XIV traiga obsequios para la diócesis y para el país. Habla de rosarios, que supone que entregaría a la presidenta de la República y a los jóvenes en Chiclayo. También de un cáliz papal, símbolo del amor a la Eucaristía. Uno quedaría en la Catedral y otro en la iglesia de Zaña
Y de la Rosa de Oro, que entregaría a Nuestra Señora de la Paz, en su santuario, y también a la Virgen de Belén, en Cusco. “Esos regalos nos van a recordar que el Santo Padre nos tiene en su corazón”, concluyó.
El padre Noriega anunció además una vigilia el 12 de noviembre en las pampas de Pimentel, con participantes ya inscritos.
Papa León XIV: la Cruz de Motupe y el Divino Niño de Eten acompañarán al papa en Chiclayo
Once imágenes religiosas de Lambayeque y de otras regiones llegarán a Chiclayo la semana previa a la visita de León XIV. El 10 de noviembre se reunirán en una misa en la Capital de la Amistad.