​Hernando Tavera: "Seguimos teniendo un país sin cultura de prevención"

Presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP) asegura que un sismo de magnitud 8.5 acecha a la ciudad de Lima y podría dejar a 8 millones de personas afectadas
​Hernando Tavera: "Seguimos teniendo un país sin cultura de prevención"

​Hernando Tavera: "Seguimos teniendo un país sin cultura de prevención"

15 de Agosto del 2019 - 16:42 » Textos: Liliana Caysahuana » Fotos: Ángela Ponce

Tras cumplirse 12 años del terremoto de magnitud 7.9 ocurrido en Pisco, Chincha e IcaHernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), explica que las medidas tomadas hasta el día de hoy no han sido efectivas y que aún no se aprende de los errores. Ello tras asegurar que de ocurrir un terremoto en la ciudad de Lima, el riesgo de pérdidas humanas sería altísimo.

¿Cuál es el riesgo que vive la sociedad peruana en relación a los movimientos telúricos?
Somos un país altamente sísmico, eso significa que cada minuto ocurren diferentes eventos sísmicos en diferentes magnitudes y niveles de profundidad. La mayor actividad de este tipo siempre se produce a lo largo de la zona de costa; es decir, en un escenario probabilístico, el próximo gran sismo va a tener que ocurrir necesariamente frente a la costa y las ciudades que se encuentran ubicadas en esta zona van a ser siempre las más afectadas.

¿Qué medidas se están tomando frente al peligro inminente?
El daño en la ciudad no se debe asociar a la intensidad del sismo, sino al crecimiento irresponsable de la población y a las construcciones inadecuadas de viviendas. Cuando uno define la vulnerabilidad de una ciudad o de un área urbana, se tiene que empezar, en primer lugar, por revisar la calidad de los suelos; el siguiente punto a evaluar es la calidad de las construcciones, pero el punto más crítico y el que es más difícil de solucionar es que seguimos teniendo un país sin cultura de prevención.

Al respecto, se han estado realizando una serie de simulacros, ¿cuál es el resultado de ello?
Creo que el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), cuando hace la evaluación possimulacro, es bastante optimista porque nos dice que el porcentaje de participación de la población está incrementando. Sin embargo, probablemente eso sea un poco engañoso porque la población participa, pero no lo hace con la seriedad con la que debería participar.

¿Y las aplicaciones antisísmicas son una alternativa?
¿Qué cambia si decimos “va a ver un sismo” a que lo sepamos segundos antes? Nada. Tres segundos antes del sismo, ¿qué podemos hacer? Hay que saber cómo utilizar la información, las apps que en celulares solo buscan vender.

¿Cómo ve el proceso de reconstrucción que siguió Ica, doce años después del terremoto?
El sismo del 2007 nos ha permitido poner sobre la mesa el hecho de que el daño en la ciudades, la pérdida de vidas humanas no ha dependido en realidad del sismo, sino del colapso de las viviendas que han sido mal construidas. En la zona de Tambo de Mora, las viviendas prácticamente se han hundido, los pisos se han levantado y eso muestra que estuvieron construidas sobre suelos saturados de agua. La cárcel, que estaba construida sobre la arena, colapsó como naipes.

Eso ocurrió después del sismo, ¿pero ahora?
No se ha evaluado toda esa irresponsabilidad, ni se ha tomado como experiencia para intentar cambiar la manera de construir la ciudad de Pisco, Ica, Cañete, Chincha, simplemente se ha vuelto a construir las viviendas sobre los mismos suelos y con las mismas características. Están las normativas y los estudios técnicos, pero la población sigue incurriendo en el mismo error.

Lima es una región con un largo silencio sísmico, ¿qué indica ello?
El aporte más grande que ha hecho el IGP es el pronóstico. Lima es una zona que viene acumulando energía por más de 270 años y eso podría dar origen a un sismo que sobrepase la magnitud de 8.5. ¿Cuándo va a ocurrir? Eso es parte de naturaleza. ¿Cuánta población está expuesta? Habría que preguntarse cómo ha crecido Lima en los últimos 20, 30 años. En todos los escenarios que hemos evaluado, probablemente, unos 8 millones de personas quedarían afectadas.

Se requiere un trabajo integral, ¿por qué no se trabaja en ello?
Hay muchas soluciones que se pueden dar a esta situación crítica y pienso que es momento de tomar decisiones. La ciencia está aportando. La prueba más clara es que los últimos peligros que han ocurrido siempre han sido anunciados o presentados por quienes realizan el aporte científico, pero obviamente falta la respuesta de los tomadores de decisiones y de la misma población.

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