El 35% de adolescentes ileños estudia y trabaja

Menores se enfrentan a la indiferencia de las autoridades regionales y ediles y otras contingencias. En las calles muchos se dedican al comercio.
El 35% de adolescentes ileños estudia y trabaja

El 35% de adolescentes ileños estudia y trabaja

29 de Mayo del 2015 - 14:48 » Textos: Magaly Campano » Fotos: Correo

Los adolescentes son niños y niñas. Así lo ha establecido la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), la cual define como niño a "todo ser humano menor de 18 años".

La adolescencia es el período en el que una persona se prepara para ser un adulto productivo, con familia y con deberes ciudadanos. Los adolescentes no conforman un grupo homogéneo, pero los une la edad (entre 12 y 18 años) y una actitud contestataria que persigue el valor de lo social en la relación consigo mismos, con los amigos, con los pares, los afectos, el placer, el juego, la música, los deportes y la cultura en su sentido más amplio.

Según las estadísticas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el Perú un 33% de los adolescentes, entre los 12 y 18 años, realiza actividades económicas y la mitad de ellos combina el trabajo con el estudio. Se estima que en el ámbito rural, el 40% de niños y adolescentes en el país trabaja en actividades agropecuarias con serios efectos en la escolaridad (49% de los que trabajan y asisten a la escuela tienen uno o más años de atraso escolar). Finalmente, el 62% de las adolescentes trabajadoras del hogar (cuyo número es difícil estimar) no asiste a la escuela y tiene una jornada semanal de 57 horas.

En el caso de la provincia de Ilo el 35% de adolescentes, entre 14 y 17 años, combina el estudio con el trabajo. Según las normas actuales, los adolescentes pueden laborar a partir de los 14 años en un horario máximo de seis horas al día y percibiendo el sueldo mínimo.

Ellos no pueden realizar labores peligrosas en minas, fábricas de ladrillos, carbón, coheterías, entre otros. Tampoco pueden exponer su vida vendiendo en las calles. Pese a ello, más del 50% trabaja en condiciones deplorables. Esta situación la confirma la fiscal de Civil y Familia de Ilo, Luzarmenia Salazar.

"En el basurero municipal trabajan adolescentes de 16 años recolectando y clasificando botellas, cartones, sin ninguna protección, expuestos a las moscas, las ratas y todas las enfermedades e infecciones que pueden contraer por laborar en esas condiciones insalubres. Son chicos que traen desde Ichuña, Omate, especialmente en los meses de verano pero trabajan todo el año", narró.

Una de las causas por la que los adolescentes del campo son más susceptibles de ser explotados es porque el 74% de los jóvenes que vive en esta área es pobre mientras que en la ciudad el porcentaje es de 39,8%. La pobreza, la exclusión y la inequidad son el orden del día para estos chicos.

La fiscal nos explica que hay muchos factores por los que los adolescentes trabajan, entre las principales porque vienen de hogares disfuncionales, porque sus padres son dueños de negocios y los ayudan a vender, entre otras. Según nos comenta, trabajan desde el primer año hasta el quinto de secundaria, principalmente de las instituciones educativas Miguel Grau, Fe y Alegría y del Jorge Basadre.

Según el Código del Niño y del Adolescente, los municipios y las direcciones regionales de trabajo son las instituciones encargadas de llevar un registro del trabajo formal que realizan los menores. No obstante, la mayoría de dependencias no cuenta con dicho registro.

"La fiscalía está realizando un trabajo que le compete a la municipalidad provincial por intermedio de la Demuna (Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente) pero que sin embargo no lo hace, que según la ley está normado en los artículos 49 y 50, Inciso F del mencionado código", aclaró.

El empadronamiento serviría para hacer un seguimiento sobre las condiciones laborales en la que trabajan los menores pues en la mayoría de casos son explotados, debido a las condiciones en las que trabajan así como perciben el sueldo por debajo de un adulto, realizando la misma labor y trabajando las mismas horas. Pues según un estudio realizado por el Ministerio de la Mujer se detectó que en 11 regiones los adolescentes reciben sueldos por debajo del mínimo vital, 750 soles.

Los adolescentes que trabajan deben gozar de todos los derechos como cualquier trabajador para ello el empleador debe contar con la autorización del padre, debe pagarles un sueldo de acuerdo a la labor y horas que desempeñan, estar asegurados, registrados en planillas, y tener un horario flexible para estudiar y trabajar. Por eso es importante que los padres de los adolescentes que trabajan asistan a las escuelas de padres para que conozcan sus derechos y puedan defenderlos.

El gobierno ha puesto en marcha la Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012 – 2021 solo en cinco regiones del país. Sin embargo a pesar de existir en el papel acuerdos y estrategias, en la práctica la explotación a menores persiste y es una realidad que vivimos todos los días. Los padres son los responsables de brindarles seguridad económica y emocional sin embargo existen progenitores que exponen a sus hijos ante la indiferencia de las autoridades.

TUBERCULOSIS

Otra de las contingencias con las que se tiene que luchar en este tema y que se presenta en la realidad de Ilo es el alto índice de tuberculosis que se presenta en los adolescentes que trabajan. Augusto Zapana, ex dirigente y fundador de uno de los sectores más extensos de la Pampa Inalámbrica, el Asentamiento Humano Nuevo Ilo habla al respecto.

"La falta de recursos hace que este sector sea uno de los más vulnerables y exista un alto índice de tuberculosis, otra de las razones es que los padres trabajan todo el día y no existe una cultura nutricional, se alimentan pero no se nutren y aquí hace falta educar a los padres en ese sentido", explicó.

Para la fiscal los padres solo se preocupan por obtener dinero y trabajar y descuidan a sus hijos. 

DESIDIA

Para el exdirigente otra de las eventualidades con las que tienen que luchar los adolescentes es la falta de lugares de formación educativa y de recreación, pues solo hay un centro técnico público y los demás son particulares, es decir inaccesible a su economía.

"Las oportunidades que tienen los emprendimientos se han perdido, por ejemplo el programa jóvenes emprendedores solo representa el 0,01% , pues solo en la Pampa Inalámbrica hay 15 mil jóvenes. No hay proyectos del gobierno regional y municipal para resolver el problema de la juventud", dijo.

Tampoco existen espacios de desarrollo juvenil, se tenía un proyecto para construir una Villa Olímpica pero han trascurrido 10 años y no hay ningún interés de las autoridades, solo programas que mitigan la situación pero solo de manera momentánea. Las organizaciones de base solo se preocupan por el mejoramiento de su localidad y no hay proyectos para apoyar a los jóvenes", puntualiza.

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