Carlos Hakansson: "Corremos el riesgo que haya más de lo mismo en las elecciones"

El especialista en derecho constitucional opina que en la próxima campaña electoral, los candidatos se presentarán como la mejor opción para la reconstrucción, y ve muy difícil que los actuales alcaldes cumplan sus metas
Carlos Hakansson: "Corremos el riesgo que haya más de lo mismo en las elecciones"

Carlos Hakansson: "Corremos el riesgo que haya más de lo mismo en las elecciones"

07 de Enero del 2018 - 11:53 » Textos: José Chapa » Fotos: Correo

Conversamos con el constitucionalista Carlos Hakansson Nieto sobre el panorama electoral y las condiciones en que se presentan los próximos comicios.

¿Cómo observa el panorama electoral con miras a las próximas elecciones?

Creo que en los próximos comicios, los candidatos se van a mostrar como la mejor opción para la reconstrucción, pero el tema está en que la demora en la reconstrucción, la crisis política que vivimos, puede hacer que la ciudadanía comprenda que no depende de la voluntad de una sola persona, sino que en gran medida va a depender de los fondos que asigne el gobierno central, eso por un lado. Por otro, el electorado tendría que tomar en cuenta el compromiso, no de una persona, sino ver el equipo que está con él, y que pueda ser garantía de un cambio. Creo también que hay que luchar con el desinterés de la ciudadanía, porque se convocan debates y diálogos, pero salvo el primer día, la gente no va. También se necesita que los medios regionales den mucha cobertura de los planes de los candidatos, para saber cuál sería la mejor opción. Es cierto que no todo puede ser reconstrucción. Es un problema complejo, pero así como están las cosas, creo que todo estará relacionado con el tema de la reconstrucción.

¿Y hay alternativas donde la gente pueda escoger?

Creo que alternativas habrán. Lo que ocurre es que podemos correr el riesgo que exista más de lo mismo; porque luego nos enteramos que el equipo que está alrededor, empieza a recibir cuestionamientos, o de pronto reciclan a personas que han sido cuestionadas en gobiernos anteriores, y eso crea cierta confusión y desilusión en el electorado. No basta decir lo que se va a hacer, sino cómo lo va a hacer.

¿Qué falta para que la gente tome interés y después no vote por arrastre?

Creo que la campaña debe empezar mucho antes, que los medios impulsen la campaña mucho antes, que los candidatos salgan, que no sea una campaña exprés, y que las preguntas que los medios le hagan a los candidatos estén destinadas al cómo lo va a hacer, y luego evitar campañas tipo mirando el espejo retrovisor, atacando a las actuales autoridades, creo que eso ya está muy gastado. Las personas muestran pasividad porque tienen que ganarse la vida día a día, la informalidad es muy grande, y son personas de temple impresionante, sin agua, sin luz, sin pistas, muchos han estado viviendo en carpas y tienen que salir a ganarse la vida, son personas que sienten que no dependen ni esperan nada del Estado para salir adelante, y eso hay que revertirlo.

¿Cree que las gestiones salientes cumplirán sus promesas?

Lo que no se hizo en los dos primeros años, es muy difícil lograrlo en los dos siguientes. Es digno de admirar los colectivos individuales, vecinales, que han organizado jornadas de limpieza, que han manifestado su quejas ante las autoridades municipales y regionales su disconformidad por el poco avance de la reconstrucción, pero curiosamente, entre estas personas no ha surgido alguien que pueda liderar una candidatura.

¿La gobernabilidad está en riesgo con el indulto al ex presidente Fujimori?

Creo que todavía es muy pronto, lo que el gobierno tiene que hacer es a más tardar mañana, nombrar un Consejo de Ministros renovado, porque de no hacerlo, puede empezar a crearse zozobra, entonces, sí se podría agudizar. Parece mentira pero la política tiene sus tiempos, y como en el Perú se nombran ministros hasta domingos por la tarde, pues hasta domingo por la tarde tendrá el gobierno para nombrar un gabinete y darle nuevos aires, y debe ser un gabinete que tenga novedad, no de ancha base, ni de todas las sangres, parece un gobierno de último año, en el que nadie quiere ser ministro.