Detectan damnificados “bamba” en los albergues

Algunos se habían inscrito en dos padrones, y otros habitan esporádicamente los lotes para recibir beneficios que no les corresponde. En el albergue San Pablo ya expectoraron a cerca de 500 falsos damnificados
Detectan damnificados “bamba” en los albergues

Detectan damnificados “bamba” en los albergues

18 de Enero del 2018 - 09:01 » Textos: José Chapa » Fotos: Correo

Han pasado casi diez meses desde que la población del Bajo Piura que verdaderamente resultó damnificada debido a las fuertes lluvias y el desborde del río Piura, acudió a varios sectores que colindan con la carretera Panamericana en busca de refugio.

En dicha zona, en los kilómetros 975, 980 y 985, encontraron un terreno donde el Estado les proporcionó carpas y atención con algunos servicios elementales.

No obstante, junto con ellos se camuflaron muchos vivos que pretendieron aprovechar la necesidad de los que realmente necesitaban un lugar donde vivir, para obtener beneficios que no les correspondía.

Uno de estos casos ocurrió en el kilómetro 985, en el campamento San Pablo, donde junto con los 419 damnificados, llegó otra cantidad similar que logró incluso obtener una carpa y la eventual ayuda que el Estado y algunas ONG entregaron a la zona, según dieron cuenta en su momento algunos dirigentes.

La presencia de estos falsos damnificados, se vio favorecida por el deficiente empadronamiento que el año pasado realizaron las autoridades, quienes no verificaron lote por lote a cada familia afectada, sino que se ubicaron en un lugar a la entrada del campamento donde inscribieron uno por uno a los que llegaban para anotarse, según cuestionó en su momento el presidente de los damnificados de la zona, Cristóbal Timaná.

Felizmente y para tranquilidad de los refugiados, la donación de un terreno en la zona por parte de la Comunidad Campesina de Catacaos, permitió hacer una depuración y solo quedaron 419 de los 850 que inicialmente tenía registrado el padrón.

“Algunos solo iban a dormir o cuando sabían que habría una verificación o entrega de bienes, aparecían”, señaló el dirigente.

EN EL 980. Lo mismo vendría ocurriendo en los campamentos ubicados en el kilómetro 980, donde hay una decena de asentamientos humanos.

Según ha podido detectar el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), una decena de pobladores se habían inscrito en los padrones del campamento La Primavera, y en el de Eleuterio Cisneros.

Estas personas fueron detectadas cuando intentaban recibir la ayuda humanitaria que iba a ser entregada a los damnificados.

Y en la misma zona, algunos pobladores que prefirieron mantener su identidad en reserva, denunciaron también que algunos pobladores que residen en el distrito de Cura Mori, pero que no resultaron afectados porque sus casas se mantienen firmes y en una zona no inundable, estarían también recibiendo la ayuda que algunas entidades como el Indeci (Instituto Nacional de Defensa Civil), la Cruz Roja y otras ONG, les proporcionan periódicamente.

Incluso señalan que muchos de los verdaderos damnificados, no están recibiendo la ayuda que les corresponde, en cambio la gente que no lo es, se llevan las donaciones.

Al respecto, el secretario técnico del COER, Eduardo Arbulú Gonzáles, confirmó el caso de los que se inscribieron en dos padrones del kilómetro 980.

“Se ha detectado a la hora de contrastar los padrones de ambos asentamientos humanos. En Eleuterio Cisneros hay registrados 140 de los 73 que fueron los que llegaron inicialmente porque se inundó la zona donde vivían, de estos hay como diez que tienen lote pero no viven allí; a esa gente no se le va a entregar nada, por ahí de repente se pasa uno, pero no debe pasarse ninguno, pero también eso es responsabilidad de las municipalidades distritales, que tienen que chequear y evaluar”.

Indicó que el mismo trabajo de verificación lo vienen haciendo en el campamento San Pablo, donde los damnificados se han trasladado al terreno que les ha donado la Comunidad de Catacaos. Allí han levantado sus viviendas de material rústico, hasta que el área esté saneada para iniciar la construcción de sus viviendas.

HABRÍAN MÁS. Debido al deficiente control que realizan las municipalidades , y porque los verdaderos afectados no denuncian por temor a alguna represalia, habrían muchos otros casos que permanecen en el anonimato.

Eduardo Arbulú señaló que son los coordinadores de cada sector quienes se encargan del empadronamiento. Esta relación la entregan a la municipalidad distrital que lo revisa, y una vez que lo verifican lo envían al Gobierno Regional, entidad que lo remite al Indeci, para que destine una cantidad de bienes de ayuda humanitaria.

“Como COER se verifica cada lote antes de entregar ayuda, y si encuentran que hay alguien que ha recibido pero que no vive allí, se le pide cuentas al coordinador, y si ha entregado una información falsa se le denuncia”, manifestó Arbulú.

MUESTREO Y DENUNCIA. “Para evitar que esto siga ocurriendo, vamos a realizar un muestreo de todos los lotes, verificando que la gente que ha recibido bienes de ayuda lo emplee en el lugar que ha consignado, y si lo ha llevado a otro sitio, como tenemos el padrón, automáticamente presentamos la denuncia, ya es tiempo que corrijamos este tema. No es posible que la gente se esté aprovechando, recibiendo una ayuda y venderla o negociarla, que significa burlarse del estado y de todos los peruanos”, anotó el funcionario.

Cabe señalar que en todos los albergues o campamentos ubicados en el Bajo Piura, hay registradas unas 2,133 familias damnificadas que integran 7,991 personas.

En el campamento San Pablo residen 427 familias (1,558 personas), en Narihualá 183 (794 personas), en Pedregal Chico 261 familias (980), en Nuevo Catacaos 67 familias (245 personas), y en los kilómetros 975 y 980 un total de 1,195 familias (4,414 personas).

En estos dos últimos sectores, mucha gente ya abandonó las carpas que el Indeci les proporcionó al inicio de la emergencia, y se han trasladado a las casas de material rústico que ellos mismos han construido en el mismo terreno.