Exigen a la Policía capturar a los asesinos de Sergio Vílchez

La pareja de la víctima llegó junto a la exalcaldesa Violeta Ruesta a la sede de la División de Investigación Criminal
Exigen a la Policía capturar a los asesinos de Sergio Vílchez

Exigen a la Policía capturar a los asesinos de Sergio Vílchez

04 de Febrero del 2018 - 11:17 » Textos: Raquel Carmen » Fotos: Correo

Ha transcurrido más de una semana del crimen del dirigente Sergio Vílchez Girón y aún no se captura a sus asesinos. Ayer, a las instalaciones de la sede de la División de Investigación Criminal (Divincri- Piura) llegó la viuda del dirigente, Nataly Benites, junto a la exalcaldesa Violeta Ruesta de Herrera, con la finalidad de indagar sobre el avance de las investigaciones.

EXIGE JUSTICIA

Visiblemente acongojada por la irreparable pérdida de su compañero, Nataly Benites en un inicio manifestó que no daría ninguna declaración sobre su visita a la sede policial; sin embargo, exigió a las autoridades la captura de los asesinos de su esposo. 

“Lo único que pido es justicia, que los agentes ubiquen y capturen a los asesinos de mi esposo. Que caiga quien caiga, ellos (los policías) cumplan su función y los capturen”, exigió la joven madre.

PREOCUPACIÓN

Por su parte, la exautoridad edil por el distrito de Castilla refirió que durante la última reunión en la que participó Vílchez Girón, ninguno de los asistentes se percató de algo extraño y que no recuerda si es que el aspirante a regidor contó si era víctima de amenazas. 

Asimismo, Ruesta lamentó lo sucedido y dijo estar muy consternada por la violencia con la que ultimaron al conocido dirigente del asentamiento Chiclayito y pidió a los precandidatos a que tomen sus medidas de prevención. 

“Ellos deben cuidarse y la ola de violencia entre candidatos debe cesar para que hayan buenos gobernantes en la región”, exhortó Ruesta. Asimismo, la exalcaldesa descartó su participación en algún partido o movimiento regional para estas próximas elecciones.

EL CRIMEN

El crimen de Sergio Vílchez ocurrió la noche del 26 de enero, cuando un sicario llegó hasta la casa del dirigente y le disparó tres balazos. Horas antes, la víctima había participado de una reunión política.