Edita Guerrero Neira siempre vivirá en nuestros corazones. Este fue la frase que ayer recordaron en el primer año de fallecimiento los fanáticos de la extinta cantante de la exitosa agrupación de cumbia “Corazón Serrano” de Pacaipampa-Piura.
Alrededor de las 10:45 a.m llegó Paul Reynaldo Olórtiga Contreras, viudo de la artista, hasta el Cementerio Camposanto de Católico Parque del Recuerdo de Piura en compañía de sus hijos Valentino y Valeska.
“Es un día triste para mí, es un año que aún lo sigo pasando con esta pesadilla”, fue lo que alcanzó a declarar Paul Olórtiga ante el asedio de la prensa. El viudo llegó además en compañía de sus padres Leoncio Olórtiga y Lucila Contreras, y de su hermana Milagros.
Algo que llamó poderosamente la atención fue que minutos antes Noemí Guerrero, hermana de Edita, prefirió retirarse fuera del cementerio ante la llegada de su cuñado, lo que hizo visible el malestar que siente hacia él.
La novedad en recuerdo de primer año de fallecimiento de Edita Guerrero
Noemí Guerrero y Paul Olórtiga ni se miraron