El río Piura se prepara para enfrentar las posibles crecidas del Fenómeno El Niño 2026-2027, pero las obras de defensa arrastran una sombra: la ausencia de quienes deben vigilar su ejecución. La Contraloría General de la República advirtió que, durante sus inspecciones, no encontró supervisores en cuatro sectores de Catacaos donde el Ejército del Perú realiza labores de limpieza, descolmatación y conformación de bordos de protección.
El Informe de Visita de Control N.° 020-2026-OCI/0284-SVC recoge los resultados de una evaluación realizada del 12 al 16 de octubre en Simbilá, La Legua, Juan de Mori y Monte Sullón. El Ejército ejecuta esas intervenciones en apoyo a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), para reducir el riesgo de desastres.
En ese escenario, los auditores encontraron una grieta en el sistema de control. Durante las verificaciones en los cuatro frentes de trabajo, no hallaron a los profesionales responsables de supervisar las labores. Su presencia estaba prevista en las fichas técnicas, que incluyen partidas específicas para contratar ese servicio.
La paradoja tiene una cifra: S/ 677,014.80. Ese es el presupuesto conjunto destinado a supervisión en los cuatro sectores. Sin embargo, durante las visitas de control, los especialistas que debían comprobar el desarrollo de los trabajos no estaban en los puntos inspeccionados. El informe no establece que ese dinero se haya gastado indebidamente, sino que advierte la ausencia de supervisión en campo.
Y cuando falta la mirada técnica, la prevención corre el riesgo de convertirse en una promesa escrita sobre arena. Según la Contraloría, las actividades podrían ejecutarse sin el control, seguimiento y verificación de calidad necesarios, con deficiencias capaces de afectar el objetivo de reducir el riesgo de desastres ante El Niño.
La advertencia no significa que los bordos estén mal construidos o que los trabajos hayan fracasado. Señala un peligro concreto: la ausencia del responsable encargado de comprobar que las intervenciones respondan a lo establecido en las fichas técnicas. Ese vacío enciende una alarma.
CAMPAMENTOS DE LONA. La comisión encontró, además, otra señal de incumplimiento. Las fichas técnicas N.° 81, 82, 83 y 84 contemplaban casetas de guardianía y almacenes de 40 metros cuadrados, con recursos para materiales como madera, calamina y triplay, así como para mano de obra. Debían instalarse desde la primera semana de ejecución.
Pero, después de más de cuatro semanas de trabajos, las estructuras previstas seguían ausentes. En su lugar había carpas y toldos acondicionados en el terreno. La Contraloría constató así una distancia entre lo presupuestado y lo observado, mientras el reloj de la prevención sigue corriendo ante la amenaza de El Niño.
La situación adversa, concluye el organismo de control, podría afectar la calidad de las intervenciones y, con ello, su finalidad protectora. Porque frente a la fuerza del agua, los bordos no solo necesitan tierra y maquinaria: también requieren vigilancia técnica para que la seguridad no quede reducida a un expediente.
La prevención navega a la deriva en el río Piura
Pese a contar con S/ 677,000 presupuestados para la supervisión, la Contraloría no encontró a los responsables de vigilar las labores de descolmatación en cuatro sectores de Catacaos. Tampoco se instalaron las casetas de guardianía y almacenes contemplados en las fichas técnicas