Les prometieron que estudiarían en aulas prefabricadas durante un año, mientras terminaban su colegio, pero llevan así 11 años esperando una culminación que no llega. Más de 1.200 alumnos de la institución educativa emblemática Carlos Augusto Salaverry de Sullana, estudian en deplorables e insalubres condiciones en la parte posterior del colegio Amauta, soportando aulas con huecos, calor insoportable, baños antihigiénicos y una plaga de pulgas. Ayer, padres de familia y alumnos protestaron nuevamente para exigir la culminación del proyecto y el retorno de los estudiantes a sus aulas.
CONDICIONES. Son alumnos de secundaria quienes, con el entusiasmo y las ganas de estudiar, deben soportar las precarias condiciones de las aulas prefabricadas, el calor que alcanza los 40 grados y al arenal donde se ubican.
Uno de los problemas se vive en las aulas de quinto de secundaria, donde hay huecos en el piso que los estudiantes deben esquivar mientras estudian. Asimismo, cuentan con un lavatorio en pésimo estado, baños no acondicionados y un tanque de agua en el suelo que está expuesto a la contaminación y al peligro para los menores.
Además, otra de las preocupaciones es que los alumnos reciben los talleres de áreas técnicas en un ambiente con paredes de palos a punto de colapsar y que carece de las herramientas necesarias para el desarrollo de sus cursos.
PEDIDO A KEIKO. William Furlong Gómez, director del colegio Salaverry, lamentó las condiciones que pasan. “(Tenemos) un lavador para 1,200 alumnos. Además, las áreas técnicas son una bomba de tiempo, debido a que, en cualquier momento, se caen esos techos, porque son hechos precariamente, pero con el mejor deseo de impartir clases; con el suelo que es tierra, con instalaciones eléctricas expuestas y sin maquinaria para que practiquen”, dijo Furlong.
Tras esto, hizo un pedido a la presidenta de la República, Keiko Fujimori, para que arribe a este colegio como lo prometió. “Le pido a la presidenta que venga y que vea que la necesitamos acá. Aquí tiene una oportunidad de hacer llegar el cariño y el amor al pueblo. Hay 1,200 alumnos que le piden ayuda. Tenemos muchas esperanzas en ella, pero hay necesidad de irlas materializando”, dijo William Furlong a Correo.
CRITICAN AL PRONIED. En tanto, el profesor Ricardo Vegas Chumacero, coordinador de tutoría, cuestionó la labor del Pronied. “Esto es lo que tenemos, por esa falsa promesa que nos hicieron en el 2015. Es decir, El Pronied no puede concluir la ejecución de la obra y entregarnos un colegio, supuestamente moderno, como nos pintaron en aquella época. Tenemos conocimiento que esta semana va a venir el presidente (del Pronied) con un nuevo cronograma, pero cuando nos traen eso, es porque se postergan, se modifican y se alargan (los plazos). Por eso es que llevamos 11 años gracias a estos cronogramas”, señaló el docente a Correo.
Piura: Más de 1,200 alumnos estudian en malas condiciones
Desde hace 11 años, estudian en aulas prefabricadas con huecos y soportando un fuerte calor sobre un arenal. Además, cuentan con baños inadecuados, un solo lavadero para 1,200 alumnos y una plaga de pulgas. Ante esto, el director hizo un llamado a la presidenta Fujimori para finalizar la construcción de su colegio