Piura: Sentencian a cuatro años de prisión a suboficial que se comió coima de cien soles

La audiencia se realizó en el centro penitenciario de Piura ex- Río Seco
Piura: Sentencian a cuatro años de prisión a suboficial que se comió coima de cien soles

Piura: Sentencian a cuatro años de prisión a suboficial que se comió coima de cien soles

04 de Marzo del 2017 - 08:00 » Textos: Raquel Carmen » Fotos: Correo

A cuatro años de prisión efectiva fue sentenciado el suboficial de tercera Javier Antonio Mijahuanga Berrú, quien permanecía en el penal cumpliendo una prisión preventiva luego que fuera sorprendido recibiendo una coima de 100.00 soles en el mes de agosto del año pasado, en Piura

CÓMPLICE. La audiencia se realizó a las 9:00 de la mañana en el centro penitenciario de Piura donde la fiscal provincial Doliveth Infante Castillo de la Fiscalía Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Piura expuso los argumentos de la investigación contra Mijahuanga.

Durante estos seis meses la Fiscalía identificó a otra persona que habría participado junto a Mijahuanga para el cobro de dicha coima.

Se trata del agente policial Darío Valiente Tepe, quien fue encontrado culpable del delito de tráfico de influencias mientras Mijahuanga fue sentenciado por el delito de cohecho pasivo.

Mientras a Darío Valiente se le sentenció a tres años de pena suspendida.

HECHOS. Recordemos que los hechos ocurrieron la mañana del pasado 19 de agosto del 2016 cuando José Sosa denunció ante la Policía Anticorrupción a dos suboficiales que le habían dicho que para que retire su trimóvil de la comisaría de Piura debía entregarle al agente de la guardia 100.00 soles.

El mototaxista junto a los agentes especializados contra hechos de corrupción montaron todo un plan donde descubrieron a Mijahuanga recibiendo el dinero del denunciante.

El suboficial, quien se encontraba de guardia en la puerta de dependencia policial, al ver a los agentes ingresó raudamente y en un intento de desesperación se comió el billete, intentando de esta manera borrar la evidencia.

Hace unos meses la defensa de Mijahuanga dijo, que el suboficial no fue quien exigió el pago y que solo se encontraba en el lugar equivocado.