Fotógrafos puneños pusieron en vitrina la festividad de la Candelaria

Ellos han expuesto una treintena de fotografías, las cuales convergen de las disímiles actividades que la festividad ofrece.
Fotógrafos puneños pusieron en vitrina la festividad de la Candelaria

Fotógrafos puneños pusieron en vitrina la festividad de la Candelaria

23 de Septiembre del 2018 - 09:15 » Textos: Nilton Vela » Fotos: Difusión

Hace una semana culminó la exhibición fotográfica Festividad de la Virgen de la Candelaria en el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI) de Montevideo. La exposición se inauguró en julio pasado por la conmemoración del mes patrio, dentro del programa “Mes del Perú en Uruguay” actividad que estuvo a cargo de la Embajada del Perú en dicho país.

La exhibición estuvo compuesta por el trabajo de tres fotógrafos puneños, Víctor Neira, Uriel Montúfar y Carlos Álvarez, merecedores de los tres primeros puestos del Primer Concurso Regional de Fotografía dedicado a la Festividad de la Virgen de la Candelaria organizado por la ODE – Puno en 2017. En efecto, es justo destacar el trabajo de estos jóvenes fotógrafos, quienes con mesura vienen cosechando laureles para Puno. Ellos han expuesto una treintena de fotografías, las cuales convergen de las disímiles actividades que la festividad ofrece. Sin embargo, estas imágenes no comparten el mismo lenguaje visual, ni mucho menos estético.

Por ello, es conveniente mencionar que la obra de Neira se distingue por su alto contraste y acertado manejo de la luz, donde la vitalidad del color se empodera con el movimiento de los danzantes. Asimismo, en sus escenas nocturnas el color se refleja en incesantes chispas multicolores que se inmiscuyen con el sombrío de la noche, como si se tratará de un claroscuro de Rembrandt. Desde otra perspectiva encontramos la obra de Álvarez, una serie de fotografías en blanco y negro, donde el punto de vista es distinto y el detalle es el predominante, en otras palabras, la composición confabula a través de los puntos de fuga, formando un carácter dicotómico en los primeros planos.

En Montúfar encontramos otra dimensión, su trabajo esta desglosado dentro de la serie “Willka Nina” que en castellano significa ‘fuego sagrado’, esta serie se yuxtapone a la energía que emite la imagen, haciendo que sus obras se vean irradiadas de un sistema poético, donde el aura sobresale y las gentes del altiplano se extienden en plenitud. Este valor se desarrolla en un conjunto de fotografías donde resalta la conexión de la naturaleza con el individuo, evocándonos a sentidos más excelsos, en el cual la imagen dialoga con el más allá. Es decir, estas impresiones metafóricas nos hacen comprender que las fotografías de Montúfar, no solo son de una concepción mecánica, sino más bien de una conexión biológica sensorial. Además, su obra nos remite a sentir lo sagrado dentro de lo terrenal y lo terrenal hacia lo sagrado.

No obstante, estas apreciaciones pueden variar según sea el grado del espectador, y también del que las emana. Por ello, debemos debatir y conocer si nuestros fotógrafos están trabajando desde lo teórico o si están planteando proyectos fotográficos que impliquen al autor como núcleo, y que dichos proyectos documenten más, que una interacción social, política, religiosa o artística.

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