A pesar de las extremas temperaturas que descendieron a más de 10 grados bajo cero, miles de pobladores de Juliaca y zonas aledañas se congregaron desde la madrugada de este primero de agosto en las orillas de los ríos Unocolla, Maravillas, Cacachi y otros. Niños, jóvenes y adultos desafiaron el intenso frío para extraer piedrecillas planas y redondas del lecho de los ríos, las cuales representan simbólicamente el dinero, la riqueza y la abundancia para el año que inicia.
Los sectores de Unocolla y Maravillas se transformaron en el epicentro de esta manifestación andina, donde la fe prevaleció sobre el clima adverso. Una vez recolectadas las piedras, los creyentes participan en la tradicional challa, un ritual ancestral conducido por chamanes. Con el uso de sahumerio, vino y cerveza negra, los devotos bendijeron sus hallazgos encomendando a la “Pachamama” sus anhelos de progreso económico y bienestar financiero.
Esta arraigada costumbre impulsó además un dinámico comercio temporal en los alrededores de los cauces y las vías principales de la ciudad. Diversos comerciantes ofrecieron bolsas con piedrecillas previamente recolectadas a distintos precios según su tamaño, brindando una alternativa accesible para aquellas personas que, por motivos de salud o tiempo, no podían ingresar directamente a las heladas aguas a buscar sus amuletos.
Para concluir la jornada, y tras ser sahumadas y bendecidas, las piedrecillas son trasladadas a las viviendas de los devotos para ser custodiadas en lugares reservados y secretos. Acompañadas por la fe constante de las familias altiplánicas, estas pequeñas piedras permanecerán ocultas en las casas a la espera de que sus peticiones de trabajo, salud y prosperidad se materialicen a lo largo del año
Puno: La tradición de las piedrecillas que representan “fortuna” en Juliaca
Los sectores de Unocolla y Maravillas se transformaron en el epicentro de esta manifestación andina, donde la fe prevaleció sobre el clima adverso.