El drama de una familia que busca los cuerpos calcinados de madre e hijo

Se va a cumplir un año de la desaparición de Miryam Pacco y su hijo. Taxista confesó el crimen, pero cuerpos no aparecen
El drama de una familia que busca los cuerpos calcinados de madre e hijo

El drama de una familia que busca los cuerpos calcinados de madre e hijo

05 de Noviembre del 2017 - 09:26 » Textos: Julio Chatta

El 10 de noviembre del 2016, la estudiante del IST Vigil, Miryam Pacco Iscarra (21) desapareció junto a su hijo de un año y 3 meses, y el 17 de agosto último, el excónyuge de la mujer y padre de la criatura, el taxista Arammis Edgar Luque Humpiri (21), confesó haber matado a ambos en su casa del distrito Ciudad Nueva y luego quemó los cuerpos en un terreno usado como botadero en el distrito de Pocollay, pero hasta ayer los restos no fueron hallados.

El 1 de noviembre (Día de Todos los Santos), los padres de Miryam y los tíos del niño realizaron una misa, pidiendo a Dios les de fuerzas para seguir en la búsqueda de los cuerpos, además lucidez a las autoridades judiciales para que sean imparciales al sancionar al confeso criminal.

BÚSQUEDA. Agustina Pacco indicó que sus familiares continúan buscando los cuerpos de su hermana Miryam y su hijo, ya que consideran que Arammis Luque no dijo toda la verdad al confesar los asesinatos, al parecer para proteger a su actual cónyuge Miriam Juli y hermana Jéssica Luque, con quienes vivía en la casa de la asociación 28 de Agosto, Mz. 384, Lt 8, distrito de Ciudad Nueva, donde se produjeron las muertes.

“Miriam Juli y Jéssica Luque durante la etapa de investigación declararon ante la PNP y fiscal Wilbert Carbajal que ese día de la desaparición de mi hermana Miryam y mi sobrino, Arammis Luque, que era conocido como ‘Bruno’, estaba con ellas en el mercado ‘La cachina’ y de paseo; pero después con la captura y confesión de Arammis Luque se estableció que mintieron”, señaló.

Actualmente Arammis Luque está en el penal de varones de Pocollay con prisión preentiva por presuntos delitos de feminicidio y parricidio, pero separado del resto de internos, aparentemente con protección.

Mi hermana y sobrino no descansan en paz, mi madre Asunta Iscarra se fracturó una pierna por buscar los cuerpos entre los cerros, y otros familiares y amigos alistan nuevas protestas para exigir justicia”, finalizó Agustina.

Medios. Casa de los asesinatos fue alquilada y el auto de Z2B-414 usado por Arammis para transportar los cadáveres fue vendido.