Los tumbesinos siguen festejando la clasificación al mundial de Rusia

En el departamento de Tumbes se vivió con euforia el encuentro futbolístico que nos llevó a una nueva cita mundialista después de 36 años de espera. Los hinchas realizaron caravanas por las principales calles de la ciudad. Varios tumbesinos aprovecharon el feriado para seguir festejando el triunfo histórico
Los tumbesinos siguen festejando la clasificación al mundial de Rusia

Los tumbesinos siguen festejando la clasificación al mundial de Rusia

17 de Noviembre del 2017 - 10:11 » Textos: Luigui Vignolo » Fotos: Correo

En el departamento de Tumbes continúa el festejo eufórico por la clasificatoria de Perú al Mundial Rusia 2018, tras vencer 2-0 a la selección de Nueva Zelenda.

Los tumbesinos se quedaron afónicos luego de gritar los goles de “La Foquita” Farfán y “La Sombra” Ramos, goles que sellaron el triunfo peruano y desataron la locura en la Plaza Mayor, lugar a donde acudieron más de 3,500 hinchas que se emocionaron hasta las lágrimas cuando el árbitro dio el pitazo final del encuentro.

Con suspenso, la selección nacional fue la última en clasificar a la cita mundialista.

De esa manera Perú rompe un maleficio de 36 años, ya que la última vez que participó en el torneo que organiza la Fifa (Federación Internacional de Fútbol Asociado) fue en el año 1982, en el mundial de España.

ALEGRÍA. La rostros llenos de esperanza y angustia porque la bicolor se pusiera en ventaja, demostraron la sed de victoria de todos los tumbesinos. Con el corazón palpitando a mil por hora, no dejaron de alentar ni un solo segundo a los once guerreros que estaban entregándolo todo en la cancha.

La arremetida de Christian Cueva, desconcertando a la defensa neozelandesa, puso en alerta a los espectadores que el primer gol estaba por llegar, fue entonces que tras un desborde y pase preciso de “Aladino”, Jefferson Farfán pudo fusilar al arquero Stefan Marinovic.

¡Gooooooool!, un monosílabo que enmarca la pasión contenida de todo un pueblo, como un estruendo, fue lo que se escuchó en cada rincón de la región fronteriza, aquí, donde nace el Perú.

Entonces los hinchas comenzaron a saltar, a gritar, y a llorar de alegría; no faltaron los abrazos y los aplausos para los jugadores y para el capitán ausente, Paolo Guerrero.

En el segundo tiempo, el aliento a la bicolor no disminuyó y con el gol de Ramos, nos convencimos que el sueño era una realidad, que solo tocaba seguir jugando hasta que el árbitro indicara el final del encuentro.

Cuando eso sucedió, la locura estaba desatada, una caravana interminable de hinchas irrumpió las calles, con sonrisas amplias los tumbesinos recorrieron las principales avenidas, nuestra selección de fútbol había escrito una nueva historia y estaba de regreso en un mundial.

Hasta ahora, en Tumbes, se respira fútbol y amor por la bicolor.

Sin dudas, el apoyo a la selección continuará y esta vez en el Mundial Rusia 2018.