Sicarios de banda binacional “El Tropezón” tras el crimen de ecuatoriano en Zarumilla

El occiso (a) “Jacobo” y su esposa, sobrevivieron a un atentado en el año 2011 en Huaquillas
Sicarios de banda binacional “El Tropezón” tras el crimen de ecuatoriano en Zarumilla

Sicarios de banda binacional “El Tropezón” tras el crimen de ecuatoriano en Zarumilla

10 de Enero del 2017 - 09:12 » Textos: Jhoanna Elera » Fotos: Correo

Según investigaciones preliminares de la Policía, sicarios de la organización criminal binacional “El Tropezón”, fueron quienes ultimaron de dos balazos al ciudadano ecuatoriano Walter Jacobo Romero Romero (53) alias “Jacobo”, el último domingo por la tarde en el exterior de su vivienda ubicada en Zarumilla.

ATENTADO. Los medios del vecino país de Ecuador informaron en su momento que el 16 de mayo del 2011, “Jacobo” y su esposa Yolanda Valencia Sosa (de nacionalidad peruana), fueron atacados a balazos por dos hampones cuando se trasladaban en una moto entre las calles teniente Hugo Ortiz y Portovelo en el sector “El Tropezón”, ubicado en la ciudadela 9 de Octubre del cantón Huaquillas.

En aquella oportunidad, narran los medios ecuatorianos, un delincuente de nombre Víctor Hugo Granda Rivas, alias “Marihuana” junto a José Guayluco Váscones, “Pepito” interceptan la pareja y tras increparle el pago de una deuda a “Jacobo” les disparan a quemarropa a ambos.

“Jacobo” recibió ocho impactos de bala en diferentes partes del cuerpo y su esposa cuatro, sin embargo, tras ser intervenidos quirúrgicamente lograron recuperarse con éxito. Fuentes confiables de la Policía informaron a Correo que el occiso estaba vinculado en temas de tráfico ilícito de drogas y extorsión, por lo que se presume que el móvil del crimen es un evidente ajuste de cuentas.

Se supo que el mismo domingo por la noche, el cuerpo de Walter Jacobo Romero Romero fue llevado a su natal Huaquillas en Ecuador para ser sepultado.

Como se recuerda, el asesinato de “Jacobo” se dio a las 6:50 de la tarde del domingo frente a su vivienda ubicada en la calle Bolívar y Panamericana Norte en el asentamiento humano Campo Amor de Zarumilla. Hasta el lugar llegó su verdugo quien sin mediar palabra le disparó a quemarropa a la altura del tórax, cerca al corazón, y en el brazo derecho.