A comer y beber vino

22 de Octubre del 2014 - 16:46 » Textos: Ana Lescano Yaya

Su color, por los matices de la uva, atrae; su aroma es una invitación al deleite y su cuerpo cautiva el paladar. Un vino se ve y disfruta así, con los sentidos y el sentimiento que surge al compartir un buen momento con la familia o los amigos.

Para disfrutarlo al máximo la elección de la comida es un punto clave, pues según el maridaje con esta el sabor del vino varía. Patricia Guzmán, enóloga de Viña Concha y Toro, recomienda salir de las clásicas combinaciones de vinos blancos con pollo y pescado, y tintos con carnes rojas. "En el maridaje del vino y la comida hay que atreverse a experimentar y romper esquemas", recomienda.

Luego, explica que para crear combinaciones agradables se deben buscar similitudes o contrastes entre los sabores de la comida y el vino.

Una forma de elegir la bebida que vaya mejor con el potaje consiste en basarse en la cepa de la uva, o tipo de tronco de esta planta, con que fue elaborada. De estas, Chardonnay, Pinot Noir y Carmenere ofrecen interesantes y deliciosas mixturas con la comida peruana.

Suave Chardonnay. Guzmán explica que Chardonnay, de color blanco, es un vino elegante y versátil de sabor fresco, mineral, equilibrado y salado. Su color es dorado con reflejos verdosos. La temperatura ideal que debe registrar la bebida para disfrutarla en su mejor sabor es ocho grados centígrados.

Sugiere que se lo maride con causa de papa amarilla o camote. La cremosidad de estos tubérculos va bien con esta bebida. Otros platos con los que se obtiene un sabor recomendable son el tiradito y las conchitas a la parmesana.

Intermedio Pinot Noir. Se le considera el vino blanco de los tintos. "Resulta ligero para quienes están acostumbrados a un tinto con mucha estructura, pero tiene más cuerpo que un vino blanco", comenta Guzmán.

La experta añade que por su composición se lo puede disfrutar a tres temperaturas con platos diferentes. A 14 grados centígrados se come con tartar de atún, al tiempo con pastas y menos frío con postres.

El Pinot Noir va bien con pasta y arroces, pero no con el arroz con pato. No se recomienda acompañarlo con platos muy condimentados, como el lomo saltado, por ejemplo.

Intenso Carmenere. La enóloga afirma que el sabor del vino Carmenere envuelve y es intenso. Su color es rojo carmín con tonos de ciruela madura.

Se lo saborea mejor con platos muy fuertes o muy condimentados, como lomo saltado, estofado de pollo, arroz con pollo o con una tradicional carapulca. Su temperatura ideal es 18 grados centígrados.

Con un mayor conocimiento sobre el vino y su correcta forma de maridarlo con la comida, su elección ante un anaquel repleto de botellas no solo será más fácil, sino también acertada.