Aprendiendo a respetar

En el mundo marino hay cosas en las que todos podemos colaborar. El respeto a la veda es clave. Y también a la talla mínima de los pescados a consumirse
Aprendiendo a respetar

Aprendiendo a respetar

16 de Septiembre del 2018 - 11:06 » Textos: Ignacio Barrios, chef de Urban Kitchen (jignacio@urbankitchen.pe)

Desde hace algún tiempo, estamos siendo mucho más conscientes del impacto que causamos en el medio ambiente. Movimientos internacionales buscan tratar de generar ese llamado de atención enseñando cómo lo que hacemos genera reacciones en nuestro planeta. Muchas veces sentimos que el aporte de una sola persona no va a generar un impacto medible, pero creo que si no empezamos con pequeños cambios, nunca vamos a poder cambiar.

¿Hay cosas en nuestro día a día que podamos hacer y que generen un impacto significativo? La respuesta tajante es que probablemente no podemos lograr un impacto grande con esfuerzos individuales. Pero ¿qué pasa con la suma de muchos pequeños esfuerzos? Eso sí puede generar un impacto positivo en nuestro ambiente y, por qué no, a corto plazo.

Hay muchas cosas que como consumidores podemos hacer en el mundo de la cocina, especialmente en el Perú, un país tan rico que queremos que perdure de esa misma manera (rico) por muchísimo tiempo más. A continuación pondré algunos ejemplos.

En el mundo marino hay tres cosas en las que todos podemos colaborar. Primero, el respeto a las vedas es clave. Cada vez tenemos más información acerca de las vedas y es inaceptable no respetarlas. ¿Se imaginan que no queden más camarones en el Perú? Si no se hubiera impuesto la veda del camarón hace unos años, estoy seguro de que ahora mismo no habría camarones en el Perú. Lo segundo es el respeto a las tallas mínimas de los pescados. El Ministerio de la Producción tiene mucha información acerca de las tallas mínimas, y esto es clave respetarlo. Si sacamos los pescados o mariscos antes de tiempo, no vamos a poder dejarlos reproducirse. Por último, el buscar especies marinas no comerciales creo que también puede ayudar. Dejemos de darle duro a algunos pescados y mariscos tradicionales y probemos cosas nuevas.

Hemos tocado antes este tema, pero comer productos de estación también es clave cuando hablamos de sostenibilidad. Las estaciones que favorecen a sus productos hacen menos necesario el uso de agua en muchos casos. En el mundo animal también hay cosas que podemos hacer. De repente escuchar que hay que dejar de comer carnes rojas puede ser difícil de entender, pero definitivamente hay un impacto en el medio ambiente. Yo creo que no hay que ir a extremos, pero de repente entender este impacto y así medirnos con su consumo podría ayudarnos. No sacarlo de nuestras vidas pero sí racionarlo podría ser una movida inteligente.

Por último, temas de contaminación y reciclaje, aunque suene a cliché, pueden hacer la diferencia. Llevemos nuestras bolsas al supermercado, tratemos de reciclar al menos plásticos y vidrio, y reduzcamos el uso del plástico en general y del tecnopor por completo.

Lo más leído