Una propuesta a orillas del mar

22 de Octubre del 2014 - 16:43 » Textos: Silvia Quispe Ramírez

El sonido del ir y venir de las olas invitan a olvidar las responsabilidades y sumergirnos en esa melodía marina. Estamos en La Rosa Náutica, uno de los restaurantes con mayor tradición y el más representativo de la ciudad de Lima.

La Rosa Náutica está de fiesta, cumple 30 años. Una edad interesante. Dicen que llegar a los treinta marca un antes y un después en la vida de cualquiera, imagino que en la de un restaurante también, pues son pocos los que tienen el gusto de cumplir tres décadas.

En el caso de La Rosa Náutica, el tiempo transcurrido le ha permitido imponer su nombre como sinónimo de tradición limeña, una prueba de ello es la visita constante de turistas de todas partes del mundo, quienes no solo disfrutan de la variada carta -que tiene más de 80 platos entre carnes, pescados, mariscos y pastas, solo por mencionar algunos- sino también del espíritu que guarda este restaurante construido dentro del mar.

La celebración. Como ya dijimos, no cualquiera cumple 30 años. Por eso, quienes dirigen La Rosa Náutica quisieron celebrar a lo grande y trajeron a Roberto Cerea. Él es un destacado chef italiano, heredero de una tradición gastronómica basada en una larga historia familiar que fue iniciada por su padre, Vittorio Cerea, en Bérgamo, una ciudad italiana en la región de Lombardía, donde abrió su restaurante Da Vittorio en 1966.

Actualmente, Roberto y su hermano llevan las riendas de Da Vittorio, que cuenta con tres estrella Michelin, la máxima distinción que otorga la Guía Michelin a los restaurantes. La última estrella fue obtenida en el 2010.

La cocina de Da Vittorio es a base de productos frescos y de calidad, elaborados de manera tradicional, pero con la aportación de las técnicas de la nueva generación. Esta riqueza culinaria la ha plasmado Roberto en una carta especial que ha elaborado exclusivamente para celebrar los 30 años de La Rosa Náutica.

Una carta especial. "La propuesta que trae Roberto es bastante novedosa, actualizada con toques de comida molecular. Es algo que a todos nos entusiasma porque es una comida que no todos tienen en su casa, pero que ahora la pueden disfrutar en el restaurante", comenta Eduardo Castañón, chef de La Rosa Náutica, quien junto con su equipo de cocineros acompañó a Roberto en la elaboración de los platos que se servirán en lo que han llamado el "Festival Da Vittorio".

La carta presenta dos antipastos, dos entradas, tres fondos y dos postres. La propuesta incluye el jardín de calamares en su tinta sobre espuma de arvejas, mezzi paccheri rellenos de verduras, ensalada de bacalao y espuma de papa ahumada, ñoquis rellenos de curry con cordero, espuma de papa ahumada con bacalao y de postre tiramisú moderno y mozzarrella dulce.

Cabe mencionar que la sección de platos que hizo Roberto forma parte de la carta de su restaurante. "Son recetas tradicionales, pero elaboradas con técnicas nuevas. Para mí estos dos elementos tienen que caminar en paralelo. Puede cambiar la textura, la presentación, pero la base de la preparación es la comida tradicional", explica Cerea.

El chef Cerea ya regresó a Italia. Esta fue la primera vez que visitaba el Perú y nunca antes había probado comida peruana. Confesó haber quedado fascinado con el cebiche y el lomo saltado. Ahora nos toca a nosotros probar su propuesta culinaria, La Rosa Náutica lo espera.