La amígdala: su actividad previene enfermedades cardiovasculares

La amígdala es un componente crítico de la red cerebral del estrés que nos lleva a una clara conexión con enfermedades cardiovasculares cuando ésta se activa.
 La amígdala:  su actividad previene enfermedades cardiovasculares

La amígdala: su actividad previene enfermedades cardiovasculares

29 de Enero del 2017 - 14:21 » Textos: Textos Correo con información de Expansión MX » Fotos: Internet

Sin duda el estrés influye en la salud de tu corazón. El misterio de cómo se lograba esta relación, llegó a su fin.

Según un estudio publicado, recientemente, por la revista medica, The Lancet revela que la actividad en la amígdala, región cerebral asociada con el miedo y el estrés, puede predecir el riesgo de enfermedad cardíaca y embolia cerebral.

Así lo expuso el Dr. Ahmed Tawakol, codirector del programa cardíaco PET/CT en el Hospital General de Massachusetts. “ El estudio arrojó varios hallazgos novedosos. Demostró, por primera vez en modelos animales o humanos, la parte del cerebro -la amígdala- que se relaciona con el riesgo de futura enfermedad cardiovascular".

Asimismo, Tawakol agregó que la amígdala es un componente crítico de la red cerebral del estrés y se vuelve metabólicamente activa durante los momentos de estrés.

Se sabe que las enfermedades cardiovasculares, son la principal cauda de muerte entre hombres y mujeres de todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Sigue siendo significativo, el vínculo entre la amígdala y las enfermedades cardiovasculares, incluso luego que los investigadores empezaron a tomar en cuenta otros factores como: el tabaquismo, la diabetes o la hipertensión.

Al respecto Tawakol comentó, Nos sorprendió la forma tan sólida en que la actividad amigdalina predijo eventos cardiovasculares severos, ofreciendo también información sobre el momento de esos eventos".

Asimismo, también se encontró que la actividad de la amígdala estaba relacionada con el aumento de la actividad de la médula ósea y la inflamación en las arterias.

Entonces, el estrés puede activar la amígdala, dando pie a la producción de células inmunitarias adicionales por la médula ósea, lo que podría afectar las arterias, causando la inflamación, y ello podría desencadenarse en un ataque al corazón o un derrame.

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