Cada caja de cartón que llega a los hogares como parte de una compra por internet tiene detrás un proceso industrial en el que el agua cumple un papel fundamental. En un contexto marcado por el crecimiento del comercio electrónico y la preocupación mundial por la disponibilidad del recurso hídrico, especialistas destacan la importancia de optimizar su uso durante la producción.
El tema cobra especial relevancia luego de que el Foro Económico Mundial declarara el 2026 como el “Año del Agua” (Blue Davos). Según proyecciones, para 2040 cerca del 43 % de la población de América Latina vivirá en zonas con estrés hídrico de moderado a extremo.
Al mismo tiempo, la región registra uno de los mayores crecimientos del comercio electrónico, con un ritmo 1,5 veces superior al promedio mundial, lo que incrementa la demanda de envases de cartón.
1. El agua permite fabricar el cartón
Durante la producción, el agua actúa como el medio que transporta y distribuye las fibras de celulosa que darán forma a la hoja de cartón.
Este proceso permite que las fibras se mezclen de manera uniforme y formen los enlaces que, tras el drenaje y secado, proporcionan resistencia y estructura al producto final.
Además, el agua influye directamente en aspectos como:
- La resistencia mecánica.
- La formación de la hoja.
- El perfil de humedad.
- La apariencia del cartón.
- La calidad de impresión.
“Cada caja de cartón es, en esencia, una historia de cómo transformamos agua y fibras en un producto resistente, rentable y sostenible”, explicó Juan Pablo Chahuán, Cluster Leader de Ecolab Chile.
2. El agua utilizada se trata y vuelve al proceso
Contrario a lo que muchas personas creen, gran parte del agua utilizada en las plantas papeleras modernas no se desperdicia.
Las industrias implementan sistemas de tratamiento y circuitos cerrados que permiten reutilizar el recurso durante distintas etapas de la fabricación.
Dependiendo de la tecnología empleada, una planta puede utilizar entre 7 y 25 metros cúbicos de agua por cada tonelada de papel o cartón producido.
“La industria no busca dejar de usar agua, sino gestionarla de manera inteligente, tratándola y reincorporándola al proceso productivo en las mejores condiciones posibles”, señaló Chahuán.
3. Reciclar cartón también ayuda a ahorrar agua
El uso de fibra reciclada reduce significativamente el consumo de agua frente a la producción basada únicamente en fibra virgen.
Además, el reciclaje permite extender la vida útil de las fibras de celulosa y disminuir la huella hídrica de cada nuevo envase.
De acuerdo con Ecolab, este proceso se fortalece gracias a iniciativas de economía circular y normativas como la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP).
“La fibra reciclada ya pasó por un primer ciclo de hidratación, por lo que requiere menos agua para volver a convertirse en cartón. Cada caja reciclada correctamente contribuye a reducir la huella hídrica de la siguiente”, indicó el especialista.
La economía circular también empieza en casa
Especialistas recuerdan que la sostenibilidad del cartón no depende únicamente de la industria.
Separar correctamente las cajas, evitar mezclarlas con residuos contaminantes y aplastarlas antes de depositarlas para reciclaje facilita que el material vuelva a incorporarse al proceso productivo, optimizando también el uso del agua empleada durante su fabricación.
-
¿Qué relación tiene el agua con el cartón? Tres datos que pocos conocen sobre su fabricación
El crecimiento del comercio electrónico ha incrementado la demanda de cajas de cartón en América Latina. Especialistas destacan que una gestión eficiente del agua durante su fabricación y el reciclaje son fundamentales para reducir el impacto ambiental.