Lula da Silva se entregó a la justicia de Brasil: pasará 12 años en la cárcel

Expresidente afirmó que se puso a derecho para “demostrar su responsabilidad” y no lo tilden de prófugo
Lula da Silva se entregó a la justicia de Brasil: pasará 12 años en la cárcel

Lula da Silva se entregó a la justicia de Brasil: pasará 12 años en la cárcel

09 de Abril del 2018 - 12:44 » Textos: EFE » Fotos: EFE

Cerca de las siete de la noche de ayer (hora brasileña), el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva dejó la sede del Sindicato Metalúrgico, donde estaba acuartelado, para entregarse a la justicia. Al cierre de esta edición, iba camino a la celda de la Policía Federal de Curitiba, donde purgará condena.

La decisión de ponerse a derecho ya había sido anunciada. Aproximadamente al mediodía, tras asistir a una misa en honor a su difunta esposa, Marisa Leticia, se dirigió a sus simpatizantes, congregados ante la sede gremial, ubicada en la localidad paulista de Sao Bernardo do Campo.

“Voy a atender el mandato (de la justicia). Y voy a atenderlo, porque quiero mostrarles lo que es responsabilidad y para poder probar mi inocencia”, dijo Lula, quien debía entregarse a la Policía a más tardar a las cinco de la tarde del viernes, según el dictamen del juez Sergio Moro. El magistrado había ordenado que se haga efectiva la sentencia de 12 años y un mes de cárcel por corrupción contra el exmandatario, luego de que el Supremo Tribunal Federal negara un hábeas corpus presentado por la defensa de Lula para evitar la prisión, ratificada en segunda instancia.

“Voy a atender el mandato para que no digan mañana que soy un prófugo y que me estoy escondiendo. Voy para que sepan que no tengo miedo”, agregó el exjefe de Estado ante sus seguidores.

Sin embargo, no le fue fácil cumplir su palabra. Un primer intento por entregarse a las autoridades fue impedido por una masa de manifestantes y partidarios suyos.

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), senadora Gleisi Hoffmann, tuvo que pedir a los militantes que permitan que el expresidente cumpla con la orden judicial.

La parlamentaria explicó que Lula decidió entregarse para evitar que se le dicte una orden de detención preventiva por obstrucción a la justicia, un mandato contra el que no existen recursos, por lo que su situación jurídica quedaría totalmente comprometida.

De acuerdo con la dirigente, la Policía Federal dio un plazo de 30 minutos al Partido de los Trabajadores (agrupación política de Lula) para resolver la situación o, de lo contrario, responsabilizaría al expresidente.

Finalmente, el político pudo salir de Sao Bernardo. En medio de una caravana de vehículos de seguridad y resguardo policial, y seguido por las cámaras de los medios de comunicación, Lula se dirigió al aeropuerto de Congonhas (en Sao Paulo). Desde allí debía tomar un vuelo a la ciudad de Curitiba, para entregarse a las autoridades, como había sido dispuesto por Moro.

Asegura que pudo huir. El expresidente, considerado uno de los líderes más populares de Brasil y que encabezaba todos los sondeos de intención de voto para las elecciones presidenciales de octubre, admitió que cuando visitó recientemente la frontera de Brasil con Uruguay le dijeron que se refugiara en el país vecino o que pidiera asilo en la Embajada de Bolivia. Lula dijo que se negó para poder enfrentar directamente a sus acusadores.

“Sé que la historia va a probar que quien cometió un crimen fue el comisario que me acusó, el fiscal que fue injusto conmigo y el juez que me condenó”, afirmó.

Añadió que el único crimen que cometió fue haber luchado para reducir la pobreza en Brasil, para ofrecerle universidad a los jóvenes pobres y para mejorar la condición de vida de los brasileños, lo que, en su opinión, los ricos no le perdonan. Asimismo, indicó que su proceso no estuvo basado en “pruebas concretas”.

El caso que ha llevado a Lula a prisión se basó en una acusación fiscal. A Lula se le imputó recibir “favores” de la constructora OAS -implicada en el caso “Lava Jato”- a cambio de beneficiar a la firma con contratos de la estatal Petrobras.

Los sobornos de OAS se habrían materializado en un lujoso departamento de tres pisos en un exclusivo balneario paulista. Por ello, fue condenado en primera instancia a nueve años de cárcel, sentencia que fue ampliada a 12 en segunda instancia (según la legislación brasileña, las condenas ya pueden hacerse efectivas en dicho estadio).

La defensa del exmandatario presentó diversos recursos para evitar que la pena se haga efectiva. El abogado José Roberto Battochio, del equipo de defensa de Lula, incluso llegó a introducir una acción ante la Corte Suprema luego de que se cumpliera el plazo del viernes. Sin embargo, el juez Edson Fachin, de dicho tribunal, negó ayer el recurso, lo cual terminó por hacer inminente el encarcelamiento del líder del PT.

movilizaciones. La Central Única de los Trabajadores (CUT), mayor unión sindical de Brasil, convocó ayer a sus militantes a una movilización permanente para presionar por la liberación de Lula.

“La CUT propone a todos sus ramos y a sus regionales a que declaren el estado de movilización permanente en defensa de la libertad para Lula y de su derecho a ser candidato a la Presidencia de la República”, aseguró en un comunicado la gigantesca central sindical, una histórica aliada del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

“Vamos a hacer grandes actos el 1 de mayo en defensa de nuestros derechos y de la libertad de Lula”, anticipó la unión sindical.

Pero en Brasil no hay únicamente movilizaciones de apoyo. Es un país dividido y eso se puso de manifiesto en Curitiba. La Policía debió destinar un nutrido contingente de efectivos, pues se registraron episodios de tensión entre simpatizantes y detractores de Lula. Los hechos no estuvieron exentos de violencia e, incluso, se registraron algunos heridos.

DATOS

- Enero de 2003 asumió la Presidencia. La ejerció hasta el 31 de diciembre de 2010.

- 72

años de edad tiene el exmandata-rio de Brasil.

- Otros casos

6 jefes de Estado de Brasil fueron a prisión

Aunque Lula es el primer mandatario brasileño encarcelado por corrupción, es el sexto en pisar la cárcel. Antes lo hicieron Hermes da Fonseca, en 1922; Washington Luís, en 1930; Arthur Bernardes, en 1932; y Café Filho, en 1955. Asimismo, llegó a prisión Juscelino Kubitschek, quien al igual que Lula gozó de gran popularidad. Fue encarcelado en 1968 por la dictadura militar.

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