SIP denuncia "conducta de persecución" contra la prensa tras asamblea anual

Los ataques provienen del crimen organizado, las autoridades y gobiernos, señala informe
SIP denuncia "conducta de persecución" contra la prensa tras asamblea anual

SIP denuncia "conducta de persecución" contra la prensa tras asamblea anual

30 de Octubre del 2017 - 20:49 » Textos: Redacción Multimedia » Fotos: AFP

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció que en la región se ha consolidado un patrón de agresiones que afecta el ejercicio del periodismo, que proviene tanto del crimen organizado como de autoridades y gobiernos.

Esta fue la principal conclusión de la reunión anual de la organización que integra a más de 1.200 medios de comunicación de la región. La cita se celebró en la capital del estado de Utah, Estados Unidos del 27 al 30 de octubre.

"La violencia en contra de los periodistas y de los medios, la proliferación de leyes y de proyectos que intentan controlar la actividad periodística, unidos a las presiones de parte de las autoridades y a la falta de acceso a las informaciones oficiales, constituyen los principales obstáculos para el ejercicio de la libertad de expresión en el continente americano, según los informes de cada país que se han conocido durante la 73ª. Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa reunida en Salt Lake City, Utah", afirmó la SIP. 

Patrón de agresiones

De acuerdo al informe de la SIP, durante el año 2017 se consolidaron estas agresiones provenientes del crimen organizado como de las autoridades y los gobiernos.

"Esta conducta de persecución y acoso se manifiesta en agresiones físicas que en algunos casos llega hasta el asesinato o el intento de asesinato. Así, se han registrado embestidas en Bolivia, en Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Honduras, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela", señala la institución.

"En lo que va del año 2017 ya son 18 los comunicadores que han caído víctimas de un crimen. Los asesinatos son la expresión máxima de brutalidad que puede alcanzar la censura", agrega.

La SIP hace énfasis en que, en casi todos los casos, los autores de crímenes contra periodistas"quedan en la impunidad más absoluta. Las investigaciones rara vez logran capturarlos y cuando lo hacen, sólo logran identificar a los autores materiales, pero quienes planifican el crimen no logran ser detectados".

Hostigamiento desde la legislación 

El análisis además grafica los casos en que se hostiga a la prensa a través de legislaciones y los proyectos de leye en diversos países del continente. 

"En muchos de ellos, las autoridades procuran inmiscuirse en los contenidos editoriales, como en Venezuela, El Salvador o en Colombia donde un fallo de la Corte Constitucional ordena a los medios a actualizar de oficio la información que publiquen en internet", detalla la SIP.

"En muchos países, como Barbados, aún no se dicta una ley que garantice el acceso a las fuentes públicas de información o si se ha dictado, no se ha reglamentado con lo cual no es más que letra muerta", agrega.

Por otro lado, el documento llama la atención sobre los ataques contra los medios a través de "fake news" o "noticias falsas". 

"El riesgo de estos ataques es que justamente están enfilados contra uno de los pilares de la democracia y, en casos particulares como el de Estados Unidos, han servido para crear desconfianza en los informadores e incluso alentar actitudes agresivas hacia ellos", indica la SIP. 

También se hace hincapié al caso de Cuba, donde a las ya conocidas restricciones a la prensa, ahora se agrega ataques a "sus familiares y los usuarios de las redes sociales". En Venezuela, en tanto, "el régimen de Nicolás Maduro multiplica los mecanismos de censura", como el cierre de televisoras y radiodifusoras, así como la prohibición de señales de cadenas internacionales como CNN en español.

Casos positivos

Pero también la SIP destaca los avances en algunos países en cuanto a la defensa de la libertad de prensa, "como el dictado de sentencias en contra de los autores materiales de asesinatos de periodistas en Colombia y Guatemala".

Se destaca también "un clima de mayor respeto a la libertad de expresión en Ecuador y la posibilidad casi cierta de una mejor protección del secreto de la fuente en Canadá".