Opinión

A propósito del balance del gobierno de Humala

​En los balances de la herencia educativa de los 5 años del gobierno del presidente Humala se han mencionado mucho los avances en los resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) de segundo de primaria. Y muy poco los bajísimos y preocupantes resultados de la ECE de segundo de secundaria.

27 de Julio del 2016 - 01:36 Idel Vexler

En los balances de la herencia educativa de los 5 años del gobierno del presidente Humala se han mencionado mucho los avances en los resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) de segundo de primaria. Y muy poco los bajísimos y preocupantes resultados de la ECE de segundo de secundaria. Para tener una mirada completa para la toma de decisiones de mejoramiento educativo, los invito a dar una mirada detallada a los resultados desde esta prueba aplicada por primera vez por el Ministerio de Educación.

En Lectura, en el promedio nacional solo 15 alumnos de cada 100 logran rendimiento significativo, 11 en los colegios estatales urbanos, 29 en los no estatales, 16 en los colegios urbanos y 2 en los rurales. En Matemática, en el promedio nacional solo 10 alumnos de cada 100 logran rendimiento significativo, 7 en los colegios estatales urbanos, 19 en los no estatales, 11 en los colegios urbanos y 2 en los rurales. En Escritura (evaluación muestral), en el promedio nacional solo 13 alumnos de cada 100 logran rendimiento significativo, 8 en los colegios estatales y 25 en los no estatales.

Lo que llama la atención es que los buenos resultados de la primaria no tengan ningún impacto favorable dos años después de terminar este nivel educativo (segundo de secundaria). Y, por otro lado, que no haya aún una reflexión autocrítica sobre el tema. Existe la preocupación en muchos especialistas sobre que el adiestramiento creciente que se observa en los colegios, e incluso se da con la aplicación del kit de evaluación del Minedu en segundo de primaria, se reproduzca también en secundaria para “mejorar” el rendimiento.

Todo lo señalado no pueden ignorarlo el nuevo gobierno ni los congresistas de la República.