Opinión

Abimael y su cúpula senderista

Columna: EDITORIAL

18 de Octubre del 2017 - 07:30 Editorial

Los medios de comunicación y la ciudadanía debemos tener mucho cuidado cuando abordemos la conducta de Abimael Guzmán en el proceso judicial que se le sigue por el caso Tarata. Al parecer, el objetivo del cabecilla senderista es mostrar una imagen de inconducta personal ante un fuero que tampoco goza de mucho prestigio en la gente y, de paso, quebrar el juicio.

Por eso, ha vuelto a las andanzas con su mal comportamiento ante los magistrados del colegiado A de la Sala Penal Nacional. Una manera de patear el tablero para petardear un proceso que involucra a la cúpula de terroristas y que comenzó el 14 de febrero de este año. Esa es la verdadera careta del grupo subversivo enemigo del país.

Lamentablemente, hemos tenido que volver a hablar de este cabecilla senderista porque nuestro sistema judicial es garantista y debe seguir con el debido proceso para evitar contrademandas al Estado, figura legal a la que se han acogido otros terroristas en instancias internacionales.

Recordemos que no es la primera vez que Abimael Guzmán es retirado de un juicio. El pasado 2 de mayo, este terrorista y otros secuaces fueron desalojados de la sala de audiencia por el mismo caso Tarata. De nuevo, la conducta de los senderistas minó el proceso y los jueces no pudieron recoger los testimonios contra estos asesinos.

Es peligroso que Abimael Guzmán y su cúpula pretendan alargar el proceso en su contra por el atentado en Miraflores, Lima. Sin embargo, es peor que sigan copando la agenda noticiosa con su existencia y sus reclamos airados contra la sala de magistrados. Hay muchos jóvenes que ven en este cabecilla a un luchador social contra el sistema de justicia y terminan justificando su pataleta.

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