En una elección tan apretada como la que tenemos encima, queda claro que cada voto se impugna o se defiende según le convenga al partido que tenga capacidad real de reacción. Y esa capacidad no se mide en discursos ni en comunicados, sino en personeros puestos de verdad en la cancha, mesa por mesa, en las 92 766 mesas del país.La experiencia electoral muestra que las actas 900k, correspondientes a las zonas rurales más remotas, suelen inclinarse hacia opciones de izquierda como Juntos por el Perú, con un ausentismo promedio del 25% de un universo de 800 000 electores. En cambio, el distrito electoral de Peruanos en el Extranjero ha venido favoreciendo históricamente a candidaturas de derecha, como Renovación Popular y Fuerza Popular. Y en una segunda vuelta polarizada, ese contraste puede ser decisivo.Hoy están en juego 1.2 millones de votos en PEX. En primera vuelta participaron alrededor de 400 mil electores, cerca de un 34 por ciento, muy por encima del 21 por ciento registrado en la primera vuelta de las elecciones generales de 2021. Si la polarización vuelve a empujar la asistencia, como ocurrió entonces, el voto del extranjero podría crecer con fuerza y favorecer a la candidatura de derecha.En este contexto de PEX vs actas 900K, podríamos decir que estamos ante un escenario parejo de una elección que se resolverá en la mesa de sufragio. Final de fotografía, pero quien no tenga personeros, como dije en una columna dominical de hace unas semanas, pues “a llorar al río“.
ACTAS 900K VERSUS PEX, columna de José Tello Alfaro
Experto en temas electorales.