Opinión

¿Adiós mausoleo?

​A fines de setiembre de 2016 denunciamos en Correo la existencia de un mausoleo levantado por miembros del grupo terrorista Sendero Luminoso para sepultar a sus muertos en medio de sus cánticos y alegorías. La noticia fue un escándalo en su momento, pues dejaba en claro que este grupo criminal actuaba impunemente mientras el sistema, las instituciones y la sociedad que quisieron dinamitar no reaccionaban y se dejaban pasar por encima.

26 de Abril del 2017 - 07:30 Iván Slocovich

A fines de setiembre de 2016 denunciamos en Correo la existencia de un mausoleo levantado por miembros del grupo terrorista Sendero Luminoso para sepultar a sus muertos en medio de sus cánticos y alegorías. La noticia fue un escándalo en su momento, pues dejaba en claro que este grupo criminal actuaba impunemente mientras el sistema, las instituciones y la sociedad que quisieron dinamitar no reaccionaban y se dejaban pasar por encima.

En los últimos días, el alcalde de Comas, Miguel Saldaña, a quien se acusó de haber permitido que se levante el mausoleo en un cementerio de su distrito, ha dicho que el Poder Judicial ya dio luz verde a la demolición de la estructura de ladrillo y cemento, y que solo está a la espera de que el Ministerio Público ordene el retiro de los cuerpos de ocho presuntos terroristas que fueron sepultados en medio de un ritual senderista, cuyas imágenes nos indignaron a todos.

Bueno pues, al cabo de más de medio año de nuestra denuncia, todo está listo para acabar con esa estructura infame que nunca debió existir, pues constituye una falta de respeto a todos los peruanos, y en especial a las víctimas mortales del

terrorismo, que está tratando hoy de lavarse la cara y aparecer como un “partido político”, valiéndose de la desidia y la ignorancia de mucha gente, sobre todo de jóvenes universitarios.

En setiembre de 2016, cuando se conoció la existencia del mausoleo, hasta el presidente Pedro Pablo Kuczynski mostró su indignación. Por eso, es de esperarse que, en lo que al Poder Ejecutivo compete, se den todas las facilidades para llevar a cabo la demolición de esa estructura que jamás debió edificarse, pues Sendero tiene derecho a enterrar a sus muertos, pero no en un lugar que fue levantado para poner de relieve actos criminales y atroces contra millones de peruanos.

La eventual demolición del mausoleo debe ser tomada como una muestra de que el Perú, aunque esto se pudo hacer mucho antes, sabe reaccionar ante los intentos de Sendero Luminoso de estar presente en la política y en el día a día de los peruanos, algo que jamás se debe permitir. Todos debemos de estar muy atentos a lo que hagan en los próximos días el Ministerio Público y la Municipalidad de Comas para acabar con esa infame estructura.

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