Opinión

Al ritmo de la música

Columna de Johnny Padilla

31 de Diciembre del 2017 - 07:45 Johnny Padilla

¿Imagina usted que el intérprete del tema más popular de 2017 en el mundo entero ofreció en el Perú uno de los conciertos menos concurridos del año? Pues según la lista de asistencia oficial de eventos licenciados por el área de megaconciertos de Apdayc, el recital de Luis Fonsi, el mismo de “Despacito”, llevó solo 1801 asistentes al Jockey Club, con un aforo que evidentemente esperaba mucho más, lo que reafirma que nuestro público es de lo más impredecible. Y es que con ese resultado comprobamos que no siempre los intérpretes que más suenan en las radios son los que protagonizan los espectáculos más masivos. Por ejemplo, los temas de la serie de Disney Soy Luna no son hits radiales, pero sí es una de las series más exitosas y sintonizadas del canal dirigido a los niños y adolescentes. ¿El resultado? El concierto de “Soy Luna” convocó a 22,828 espectadores en el mismo lugar que Fonsi, el Jockey Club. Conclusión: los shows dirigidos a los más pequeños obligan a los padres a llevarlos sí o sí. Otro que no tiene pierde en el Perú, a pesar de que su repertorio es casi el mismo, es Marc Anthony. Siempre llena, y este 2017, junto a Carlos Vives, otro favorito de los peruanos, llevó al Nacional a 37,419 espectadores. Taquilla asegurada. Vayamos a un nuevo resultado que nos hace preguntar por qué unos sí y otros no. Dos eventos dirigidos al mismo público, con conceptos de producción diferentes, que tuvieron resultados abismales. “Vivo por el rock 9”, con sus 28,721 asistentes, mientras que el Cosquín Rock con 8225. ¿Escenario? ¿Cartel? ¿Precios? A analizar el asunto, productores. Ahora veamos cómo les fue a los grandes nombres de la industria musical internacional que llegaron a nuestros lares. Justin Bieber, que regresó más adulto e igual de polémico, convocó a 25,964 seguidores en su concierto en el Nacional; a Linkin Park le fue mejor, con 31,853; mientras que Ed Sheeran tuvo 20,404 fans que abarrotaron el aforo que habían acondicionado para él en el Coloso de José Díaz. Green Day se mudó a San Marcos y registró 16,055 asistentes a su espectáculo, y muy cerquita de ellos, y casi para finalizar el año, se produjo el concierto más concurrido y exitoso de 2017: nada más y nada menos que el de Bruno Mars, que tenía sold out desde hace meses. El intérprete de “That’s what I like” llenó de bote a bote el Nacional con 45,180 entusiasmados hinchas del cantante. Así estuvieron las cosas el año que se fue. No todos la hicieron, así que para la próxima será. ¡Feliz 2018!

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