Opinión

Alan no tiene nada de Jesucristo

20 de Junio del 2014 - 23:00 Jorge Esteves

La idolatría hacia una persona puede generar fantasías, pero lo dicho por el abogado de Alan García ya linda con el fanatismo. "Lo que ha ocurrido en el Pleno del Congreso, donde la mayoría ha tomado una decisión contraviniendo todo el orden jurídico, me hace recordar más o menos del juicio que le hicieron a Jesucristo", dijo Wilmer Medina, aludiendo a la aprobación del informe de la "megacomisión", sobre el caso de los "narcoindultos", en el que se recomienda acusar constitucionalmente al líder aprista.

Comparar a Alan García con Jesucristo hace inimputable al ex presidente, pero hay algo peor, genera en éste una hiperinflación de su identidad, que lo hará creer que siendo el político que es podría ser otro.

El Parlamento, que es el reino de la palabra ha preferido la acción para cortarle la cabeza a Alan García. Ya se sabe, el ejercicio de la política implica casi siempre actos oportunistas. Por eso, el discurso de pensamiento se convirtió en un discurso contra el rival y lo dominante de las intervenciones no han sido propuestas sino argumentaciones de barricada. Algunos congresistas han confundido los intereses ideológicos y políticos con imperativos morales.

Todo esto victimiza a Alan García. Entonces sus seguidores no sueltan ni una crítica y siguen hablando de él como si fuera un ángel. Y los "cuatro gatos" que están en el Congreso no solo asumen la defensa, sino que montan una exposición. Explotan su excelencia dialéctica, se asocian como un puño para ocultar sus flaquezas, forjan un grupo rudo, áspero y peleador que tiene un valor fijo como virtud: la lealtad a su jefe.

¿Alan García debe ser denunciado constitucionalmente por indultar narcotraficantes? No quiero decir "creo en él" o "no creo en él" porque sería ponerlo en un lugar de santo. No tiene nada de inmaculado ni de Jesucristo. Si las acusaciones en el Congreso prosperan, el caso tendrá que ir hasta el Poder Judicial y recién ahí se verá si hubo negligencia o rapacidad.