Opinión

Antes Bear Creek, ahora Southern Copper Corporation

COLUMNA: ALBERTO QUINTANILLA CHACÓN

11 de Septiembre del 2019 - 07:00 Alberto Quintanilla Chacón

Durante el gobierno de Alan García, mediante el DS 083-2008-EM se otorgó a la minera Bear Creek la concesión y los derechos mineros en el distrito de Huacullani, provincia de Chucuito, Puno, sin licencia social.

En el 2011, se desencadenaron las protestas aimaras por el Frente de Defensa de los Recursos Naturales de la Zona Sur de Puno, las cuales derivaron en el denominado “Aimarazo”. Así se logró la derogatoria de la concesión minera, mediante el DS 032-2011-EM.

El Estado peruano fue demandado ante el Tribunal Arbitral del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), debido a la cancelación unilateral de la concesión en diciembre del 2017. Se ordenó compensar a la empresa $30.2 millones por daños y perjuicios ocasionados, dado que el Estado no respetó los procedimientos.

El año pasado, en la Ley de Presupuesto, el Poder Ejecutivo pretendió pagar parte de la deuda sancionada por el CIADI. Sin embargo, ante la indignación generada, retiró su propuesta.

En el caso Tía María, el Gobierno de turno en el 2009 otorgó la concesión a la empresa minera Southern Copper Corporation para operar en el Valle del Tambo; aunque en el 2011 la UNOPS realizó 138 observaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Sin embargo, en el 2014 se aprobó otro EIA; pero, frente a la desconfianza de la población, no se otorgó la licencia para operar.

Este año, el Gobierno del presidente Martín Vizcarra otorgó la licencia de operaciones de dicho proyecto minero. No obstante, en menos de un mes, la revocó ante la oleada de protestas en Arequipa.

Southern ha anunciado que demandará al Estado ante el CIADI. ¿Se repetirá la historia? Tenemos que mantenernos vigilantes.

tags