Opinión

Audiencia la de mis tiempos

Columna de Johnny Padilla

24 de Diciembre del 2017 - 08:08 Johnny Padilla

Michelle Alexander, productora y directora de Del Barrio, empresa que genera contenidos televisivos de ficción desde hace más de diez años, una de las profesionales que más sabe de televisión y de cómo se maneja la industria local -les guste o no a sus detractores-, dijo una verdad que algunos se encargaron de convertirla en motivo de burla, especialmente en las páginas web y redes sociales. Alexander, ante una pregunta de los periodistas relacionada a la audiencia de su más reciente telenovela, Colorina, que ella produce y que no es la esperada, dijo: “Hoy las cifras de sintonía no son las mismas de otros años. El encendido ha bajado, no solo aquí sino en distintas partes del mundo, y eso se debe a que ahora existe Netflix y demás medios digitales”. Tras esas declaraciones, aparecieron algunos “rebotes” que se mofaban del asunto y que incluso señalaban que la productora echaba la culpa de la baja audiencia de su historia a Netflix, elemental interpretación para un fenómeno que en los últimos tiempos está cambiando la forma de producir para la televisión en el mundo entero. Una cosa es analizar si una telenovela tuvo a la protagonista indicada o si la historia no gustó a los televidentes, hecho que hasta la misma Alexander admite de Colorina, y otra es desconocer lo que la directora de Del Barrio dijo como importante elemento de análisis para todos los que quieren hacer televisión en épocas de la tv en streaming, redes sociales y demás aplicaciones . Quienes revisamos las audiencias en los últimos años somos testigos de que esas épocas de los 40 puntos de rating al estilo final de Al fondo hay sitio solo la generan hoy los partidos de fútbol, y eso, los de clasificatorias a un mundial. ¿Y qué ha generado que esto suceda? Que existen plataformas, además del cable, que permiten al televidente elegir su propia programación, verla a la hora que desee, dejarla y reanudarla cuando quiera; una es Netflix y existen otras que ya se popularizarán. Los televisores con acceso a internet también permiten ingresar a YouTube, otra plataforma en la que, además de videos musicales, pueden encontrar películas, conciertos, tutoriales y demás contenidos. Es evidente que la televisión de señal abierta no desaparecerá, pero también es cierto que su encendido ha bajado, como igualmente se debe admitir que hoy más que nunca quienes la producen deben ponerse a la altura para competir y capturar a un público que siempre exigirá más. Esa es la tendencia.

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