Opinión

CAMBIOS SÍ, PERO CON OBJETIVOS

COLUMNA: HÉCTOR MAYHUIRE

12 de Mayo del 2018 - 07:30 Héctor Mayhuire R.

En el 2012, el entonces presidente de la República, Ollanta Humala, reconocía durante la clausura del año académico de la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional que existía un déficit de efectivos para combatir la delincuencia e inseguridad en el país. Añadía que en los siguientes tres años promovería la incorporación de 30 mil policías.

Sin duda, fue un ambicioso proyecto que quedó en buenas intenciones, pues en la actualidad la falta de custodios supera ese número.

Posteriormente, a fines de su mandato e inicio de la gestión de Pedro Pablo Kuczynski, se buscó disminuir el número de oficiales para tener más personal en las calles. Esta medida forma parte de la infinidad de proyectos que existen para reformar la Policía Nacional del Perú (PNP).

Gobierno que ingresa siempre aplica acciones correctivas y gran parte de ellas quedan en el camino. Es decir, no existe un plan verdadero para concretar el cambio que tanto se demanda en dicha institución, que va de tumbo en tumbo.

La formación de nuevas promociones de policías es importante para recuperar el control en ciudades donde la inseguridad se apoderó de las calles, cobrando la vida de inocentes personas. Ello en gran parte se debe al déficit de efectivos.

Incluso, el año pasado, el Gobierno de turno para paliar el problema dispuso que civiles se incorporen al trabajo administrativo para reemplazar al personal que está en comisarías. Con ello, se sacaba a policías para cumplir su labor y brindar seguridad.

Hoy los altos mandos de la PNP han planteado cerrar al menos 14 escuelas de formación de personal en el país ante la infiltración de delincuentes.

Puede ser una medida acertada para optimizar la calidad de los futuros custodios, pero se debe pensar en cómo disminuir el déficit de policías, que es más notorio en varias ciudades.

Es tiempo de implementar una real reforma en la PNP. Estamos cansados de tantos experimentos.

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